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Reportaje:

El brazo que oye

Un creador australiano de 'body art' presenta un proyecto en el que se implanta una oreja en el antebrazo

El artista australiano Sterlarc lleva más de 30 años revolucionando la escena de la performance y el arte electrónico y casi nueve intentando llevar a cabo su desafío más audaz a los límites biológicos del cuerpo: implantarse una tercera oreja, que no sólo reciba, sino también transmita. Ahora lo ha conseguido y luce una bonita oreja en la parte interna de su antebrazo izquierdo. "Había pensado implantarla en la cabeza, detrás de la original, pero había muchos riesgos, incluso de parálisis del rostro, y nadie accedió a realizar la intervención", explica. Hoy (21.00) lo mostrará en La Casa Encendida (www.lacasaencendida.com) dentro del Taller Internacional de las Tecnologías del Cuerpo, organizado por Jaime del Val.

"El proceso ha requerido seis meses y tres cirujanos, que han implantado bajo la piel de mi brazo una prótesis biológica que ya ha arraigado, pero que es aún como un relieve. Ahora debo hacer crecer el lóbulo y darle forma con una técnica que emplea células estaminales. Finalmente despegaremos el pabellón e instalaremos el micrófono que, a través de la tecnología bluetooth, conectará mi cuerpo a Internet", revela Stelarc sobre su creación Extra Ear.

"Como artista estoy interesado en la posibilidad de repensar y rediseñar el cuerpo, más que en los aspectos médicos. Me centro en la búsqueda de nuevas arquitecturas anatómicas. En el caso de la oreja, he replicado una estructura del cuerpo, la he reubicado y reprogramado para oír y para transmitir".

Convencido de que el cuerpo humano es una realidad obsoleta, Stelarc lleva décadas combinando performance, robótica, artes plásticas, vídeo, electrónica, medicina y más recientemente realidad virtual e Internet, para optimizar los límites de las posibilidades expresivas del ser humano. "El Extra Ear es un órgano telemático, en vez de biológico. Mi trabajo no tiene que ver con la cirugía estética, enlaza con investigaciones de nano robótica médica y de dispositivos electrónicos que, implantados en diversos órganos, permiten controlar degeneraciones nerviosas o identificar patologías".

Ya en los años sesenta, este artista de body art empezó a investigar las cualidades acústicas y visuales del cuerpo, amplificando las ondas cerebrales, las pulsaciones cardíacas, el flujo sanguíneo y los impulsos musculares, y filmando el interior de su estómago, pulmones y colon. En su web, Sterlac contabiliza los visitantes con Evolving URL Body, una representación icónica de su cuerpo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de diciembre de 2007