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Valcárcel se desmarca de Camps y apoya la desaladora de Torrevieja

Dos altos cargos de la región de Murcia acompañan a una comisión europea

El agua empieza a dividir al PP en Murcia y Valencia. El primer ariete de los dos ejecutivos regionales del PP contra el Gobierno socialista hace aguas. La unidad de criterio exhibida hasta ahora por el presidente valenciano, Francisco Camps, con su homólogo murciano, Ramón Luis Valcárcel, sobre política hídrica quedó hecha añicos ayer en Torrevieja. Y es que mientras el Consell no ha dudado este año en poner todas las trabas a la desaladora de Torrevieja y ha llegado a calificar estas plantas como "centrales nucleares del mar", Murcia ha optado por una postura más pragmática, consciente del déficit hídrico que sufre. Dos altos cargos del Gobierno murciano -el secretario general de la Consejería de Economía y Hacienda, Juan José Beltrán, y la directora general de Economía y Planificación, Esther Ortiz- acompañaron a una delegación de la Comisión Europea en su visita a la planta desaladora que el Ejecutivo central levanta en Torrevieja. Era la primera visita del Gobierno murciano a la polémica desaladora. Los mandatarios murcianos no solo no cuestionaron la viabilidad del proyecto, como constantemente hace el Consell, sino que defendieron su respaldo a las medidas que ayuden a paliar el déficit hídrico que sufre la región. El Gobierno murciano, dijo Beltrán, "está siempre a favor de todo aquello que sean recursos de agua para la región".

Este distanciamiento tuvo su primer conato el pasado mes de marzo, cuando Ramón Luis Valcárcel respaldó la visita del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la inauguración de la planta desaladora de San Pedro del Pinatar (Murcia). La imagen del político murciano brindando con Zapatero con agua desalada contrastaba con la avalancha de críticas que el Ejecutivo de Camps lanza cada vez que refiere a esta desaladora.

La Generalitat no ha dejado de poner trabas a la construcción de la que será la mayor desaladora de Europa. El Consell bloqueó el acceso de los camiones a las obras argumentando falta de licencia. Poco después ordenó la paralización de los trabajos por un supuesto impacto negativo en el parque de las Salinas y el conflicto acabó dirimiéndose ante el Tribunal Constitucional, que se pronunció contra esta decisión.

La desaladora estará terminada a finales de 2008 y producirá inicialmente 80 hectómetros cúbicos de agua que darán servicio a más de tres millones de ciudadanos de Alicante y Murcia y a unos 65.000 agricultores de ambas provincias.El respaldo del Gobierno murciano a la denostada, por parte del Consell, planta desaladora de Torrevieja se justifica por un dato objetivo: más de la mitad de la producción de agua que saldrá de la planta se destinará tanto al abastecimiento humano como para el riego de Murcia, según destacó la empresa pública Acuamed, que dirige el proyecto.

La instalación es el buque insignia en materia de recursos hídricos del programa diseñado para la Comunidad Valenciana por Ministerio de Medio Ambiente que dirige Cristina Narbona. La planta, proyectada para sustituir el derogado trasvase del Ebro, es la mayor instalación de estas características diseñada en Europa. La instalación cuenta, además, con el respaldo explícito de Bruselas, que aportará a la construcción de la desaladora 55 millones de euros de los 217 millones de coste total. Una cifra que se eleva hasta los 297 millones de euros con los costes de operación y mantenimiento de la infraestructura durante 15 años, según recordó ayer Acuamed en una nota.

Ayer, de hecho, los representantes de la Comisión Europea subrayaron durante la visita a la localidad de Torrevieja que la ejecución del proyecto "avanza satisfactoriamente" y está cumpliendo con los planes marcados para su desarrollo y ejecución, informa Efe. La delegación europea estuvo encabezada por la responsable del Programa Operativo de Murcia, Enrica Chiozza.

Pese al apoyo al apoyo explícito, remarcado con la presencia de los dos altos cargos del Gobierno regional de Murcia a la desaladora, el secretario general de la Consejería de Economía y Hacienda, matizó su respaldo al programa de desalación que impulsa el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero: "Murcia está a favor de las desalinizadoras que técnicamente se puedan realizar".

La visita de los responsables murcianos y de la Comisión Europea sirvió también para que la empresa pública Acuamed, responsable de la construcción de la planta, reiterara que se están cumpliendo los plazos previstos de construcción y que la infraestructura hídrica entrará en funcionamiento a finales de 2008. Aunque la planta de Torrevieja tendrá inicialmente una producción de 80 hectómetros cúbicos de agua desalada al año, sus responsables han diseñado el proyecto pensando en una futura ampliación para llegará a permitir a la instalación fabricar hasta los 120 hectómetros cúbicos anuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2007