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martes, 27 de noviembre de 2007

El peso de los sueldos en el PIB de la UE cae del 70% al 58% en 30 años

España está entre los países con menor participación de los ingresos laborales

A. B. Madrid 27 NOV 2007
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Como ya habían reflejado los datos del Instituto Nacional de Estadística, España fue uno de los países europeos en los que el peso de las rentas del trabajo se aligeró al mínimo el año pasado. Según las cuentas de Bruselas, que maneja un concepto más amplio de ingresos -además de las rentas de los asalariados, incluye una estimación de la remuneración del trabajo de autónomos y profesionales-, la participación laboral en la riqueza española bajó al 54,5%, tres puntos menos que la media comunitaria. El estudio se circunscribe a los 15 países miembros que formaban la UE antes de la ampliación de 2004, por disponer de más datos. Y sólo en Italia, Luxemburgo, Irlanda y Finlandia el peso de los ingresos del trabajo es menor que en España.

El informe de Bruselas destaca también que el descenso continuado en la cuota de riqueza de los trabajadores en las últimas tres décadas se repite en otras grandes economías: en Japón y EE UU apenas supera el 60% de sus respectivos PIB.

Sobre las razones de este declive, los expertos de Bruselas indican que la globalización -la competencia de países emergentes con salarios mucho más bajos- ha tenido influencia en los últimos años. Pero recuerdan que el fenómeno comenzó antes, y concluyen que "la mayor contribución" a la pérdida de protagonismo de los ingresos laborales en la riqueza es la del "progreso tecnológico".

Precariedad

Las nuevas tecnologías han permitido que la inversión en capital sea ahora mucho más rentable para las empresas, y el principal motivo, según estos expertos, de que el ritmo de crecimiento de la riqueza y las rentas empresariales haya sido mucho mayor que el de los ingresos laborales, que varía según el grado de calificación de los trabajadores.

El informe evidencia que España sigue a la cabeza de la precariedad laboral, sobre todo entre los jóvenes. Más del 45% de los trabajadores españoles entre 25 y 29 años tienen un contrato temporal, el doble que la media europea. Bruselas cree justificado hablar de trabajos precarios en el caso de España, Polonia o Portugal, ya que la mayoría de las personas en esta situación querrían tener un contrato fijo.

 
 

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