Los rectores piden grandes infraestructuras científicas
Reclaman "centros singulares" que actúen como motor económico en I+D y una mayor financiación
Las universidades quieren, en esa misma línea, que se construyan "grandes instalaciones científicas" que actúen como un motor "dinamizador" del sistema económico valenciano de I+D+i que, advirtieron, se encuentra retrasado respecto a su entorno. Y que no cuenta con la participación necesaria del mundo empresarial.
Aunque no lo citó, Francisco Tomás, rector de la Universitat de València, se refería en primer lugar al Instituto de Física Médica. Una gran infraestructura pactada en marzo entre el Gobierno y la Generalitat que debería costar 120 millones de euros y convertirse en uno de los referentes europeos en su campo. Pero ese pacto no ha pasado hasta ahora de un apretón de manos, debido al retraso en la constitución de un consorcio entre ambas Administraciones.
La comparecencia conjunta de los cinco rectores y sus intervenciones en una misma dirección resulta poco frecuente. La hizo posible la Real Sociedad Económica de Amigos del País, que los convocó a última hora de la tarde en el Centre Cultural Bancaixa, en Valencia para reflexionar en voz alta sobre el sistema, moderados por Francisco Oltra, su director.
Juan Juliá (Politécnica) recordó que la inversión en las universidades valencianas respecto al PIB se sitúa en el 1,05%, cuando, en 2002, la llamada Agenda de Lisboa de la UE fijó el objetivo en el doble. E Ignacio Jiménez Raneda (Alicante) subrayó que solo los campus públicos pueden recibir financiación pública, "y debe seguir siendo así".