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Siete litros en un kilo de carne

La economía resiste el embate del alza de precios del petróleo, pero algunos bolsillos sufren más que otros. Empezando por los que tienen coche. El brent, el crudo de referencia en Europa, empezó el año en 55 dólares y ahora ronda los 95: un crecimiento del 70%. La gasolina sin plomo 95 en España está ya en 1,08 euros por litro, pero el incremento es mucho menor, del 14%. Aunque la patronal de las estaciones de servicio augura una subida acelerada en enero.

El sector del transporte es uno de los más afectados por cualquier variación en el precio del crudo. Las aerolíneas no tienen empacho en repercutir las subidas del petróleo con un recargo en los billetes. El transporte por carretera lo tiene más difícil. "El combustible supone un 33% de nuestro coste, pero los cargadores se aprovechan de que el sector está muy atomizado y sólo podemos repercutir una pequeña parte", aclara Dulsé Díaz, portavoz de la confederación de transporte por carretera.

La alimentación no se queda atrás. Literalmente comemos petróleo: para producir un kilo de carne de vaca se consumen unos siete litros de crudo, según los cálculos de la industria. La subida de los fertilizantes y los pesticidas también encarecen los alimentos.

Los derivados del petróleo son materia prima en la fabricación de plásticos. "Si la escalada sigue hasta los 100 dólares, tendremos problemas", dice Fernando Iturrieta, presidente de Feique, la patronal del sector químico. "Los países petroleros mantienen precios internos más bajos que los de mercado y aumentan su industria química. Nuestra competitividad sufre".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007