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Reportaje:

Moratalaz existía hace 9.000 años

El yacimiento preneolítico del barrio es clave en la arqueología madrileña

Moratalaz ya estuvo poblado hace nueve milenios. El parque Darwin, junto a la carretera de Valencia, alberga uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Comunidad de Madrid. Así lo han puesto de relieve los especialistas asistentes a un congreso de arqueopaleontología realizado en Madrid y en Guadalajara días atrás. La importancia del enclave es tanta que, por primera vez, las principales universidades de Madrid, Complutense y Autónoma, más el Gobierno regional y el Ayuntamiento, así como entidades privadas como Audema, promotora del congreso, van a aplicar en diciembre un programa para hacer aflorar todos los tesoros documentales que esconde, detectados hace dos veranos y ahora en espera de su desarrollo.

El hallazgo ha cosechado un arsenal de máquinas-herramientas empleado por los pobladores de este enclave hace 8.500-9.000 años, no sólo para la caza de animales -las especies más codiciadas eran ciervos, corzos, jabalíes, así como caballos, uros, cabras y, sobre todo, conejos y liebres-; también y especialmente, era empleado para tratar de cosechar productos agrícolas, a partir de entonces cultivados por los antepasados madrileños en la zona. El enclave se halla en las inmediaciones del llamado Arroyo de las Moreras, a unos 300 metros en línea recta del cauce del arroyo del Abroñigal, por donde discurre la M-30. Entre julio y agosto de 2006, un equipo de 25 arqueólogos trabajó con discreción y ahínco para desentrañar uno de los enigmas que persisten a la hora de explicar una etapa prehistórica desconocida, la que debería engarzar en Madrid -y no engarzaba por falta de vestigios-, el Epipaleolítico y el Neolítico, en términos sociales, el tránsito entre la vida cazadora y la agrícola.

A juicio de Javier Baena, catedrático de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Madrid, "la excepcionalidad del parque Darwin reside en que es la primera vez que se localiza en el centro de España un yacimiento correspondiente a los últimos grupos de economía cazadora-recolectora".

Y agrega: "Se refiere a un momento en el que los cambios climáticos transformaron la fauna e indujeron nuevos modelos de organización económica". Según Baena, "ello desembocó en la aparición de grupos humanos con una gran capacidad de adaptación a las nuevas condiciones, en las que los rasgos regionales se acentúan".

Otra excepcionalidad del parque Darwin reside en la existencia de un abrigo-cabaña al aire libre como modelo de ocupación, cuando sus coetáneos lo eran en cuevas naturales. Este hito ha sido protegido para una nueva investigación. Los congresistas reunidos en Madrid han repasado también el estado de la cuestión arqueológica de enclaves como el Cerro de la Gavia, Las Camas, o el yacimiento romano de Torrejón de Velasco, éste a cargo de Jorge Morín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de noviembre de 2007