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Reportaje:Las infraestructuras en Cataluña

Las grietas del Gobierno

Zapatero asume la responsabilidad y no dejará caer a Magdalena Álvarez

El Gobierno asumirá responsabilidades políticas por la situación de las obras del AVE, pero no cederá a las pretensiones de CiU y ERC, que reclaman la cabeza de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. Será el mismo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien lo expresará el próximo miércoles en su anunciada comparecencia en el Congreso de los Diputados.

"Si hay que hacer autocrítica, se hará, pero ahora es el tiempo de dar soluciones rápidas y seguras", adelantó ayer la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, confirmando, con ello, que el Gobierno asumirá responsabilidades políticas, pero dando a entender, también, que el papel primordial de Magdalena Álvarez, ahora, es resolver los problemas generados por las obras del AVE.

Zapatero se ha hecho eco del malestar de los ciudadanos del cinturón industrial de Barcelona, una zona que es, además, un granero electoral del socialismo. Y ha escuchado al presidente de la Generalitat catalana, el socialista José Montilla, cuyo Gobierno ha mantenido muchas tensiones con la ministra de Fomento durante todo el proceso de las obras. La Generalitat achaca a la ministra escasa capacidad para encajar las críticas.

Zapatero y Montilla, que están en estrecho contacto, acordaron, en una conversación telefónica, la paralización de las obras del AVE, dando preferencia a la seguridad por encima del compromiso de su finalización, anunciada por el propio presidente del Gobierno para el 21 de diciembre.

Y Montilla ha visto con buenos ojos la decisión de Zapatero de comparecer en el Congreso para explicar qué ha pasado con estas obras, cubrir las lagunas informativas y reconocer los fallos en su ejecución, una tarea para la que la Generalitat considera "quemada" a la ministra.

"Zapatero tiene claro que el Gobierno debe asumir los errores, aunque los hayan cometido las empresas contratadas. No está dispuesto a repetir la soberbia en que incurrió el Gobierno de José María Aznar con motivo del drama ecológico que originó el Prestige. Aznar nunca compareció en el Parlamento por este motivo y pagó su soberbia", señalan fuentes del entorno de Zapatero.

Pese a su compromiso inicial de terminar las obras del AVE para el 21 de diciembre, el presidente del Gobierno no tiene previsto, en su comparecencia, fijar un nuevo plazo, señalan fuentes de su entorno. Aunque creen que tampoco se alejará mucho de la fecha inicialmente comprometida del 21 de diciembre pues la obra "está en su último tramo". "El AVE puede llegar la semana que viene al Prat".

La Moncloa recuerda que los obstáculos de la obra del AVE son proporcionales a su complejidad, sobre todo, en su tramo final, ahora en construcción, y que es soterrado. Coincide, además, en un corredor estrechísimo con los trenes de cercanías y los ferrocarriles catalanes.

En este sentido, estima que en obras de este calibre "surgen imponderables y desaciertos en las empresas", como ha sucedido en esta ocasión. Cree, también, que el impacto social que están teniendo las obras del AVE tiene mucho que ver con que se produzca en una comunidad como Cataluña, que está en el ojo del huracán político.

El Gobierno valora también que, pese a todas las molestias ocasionadas por las obras, el malestar ciudadano no se haya traducido en una protesta organizada ni siquiera en una manifestación ciudadana en un país tan proclive a ellas. Este perfil de esta crisis lo valoró ayer la vicepresidenta primera al señalar: "Quiero agradecer en nombre del Gobierno, una vez más, el comportamiento ejemplar y la actitud cívica que en todo momento están manteniendo los ciudadanos, que de verdad, les honra".

El Ejecutivo pretende que el malestar no se traduzca en una desafección política en una zona clave para los socialistas. Para ello trata de mejorar la comunicación. En este contexto se sitúa la intervención, el miércoles, de Zapatero en el Congreso.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de octubre de 2007