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Defensa da máxima prioridad a la compra de vehículos preparados contra las minas

Plan para sustituir los blindados de las tropas españolas desplegadas en Líbano y Afganistán

La prioridad número uno de las Fuerzas Armadas españolas se llama MRAP (Mine Resistant Ambush Protected o vehículos protegidos frente a los ataques con minas), según sus siglas en inglés. Es el tipo de vehículo que están adquiriendo masivamente EE UU y el Reino Unido, entre otros países, y con el que se quiere equipar lo antes posible a los contingentes españoles en Afganistán y Líbano. En el Objetivo de Capacidades Militares, que el viernes conoció el Gobierno y ayer fue presentado al Rey en el Consejo de Defensa Nacional, figura con el color rojo, es decir, máxima urgencia.

"Si hay una preocupación política y operativa es que nuestros militares vayan [a las zonas de conflicto] con lo mejor que tenemos y que lo que tengamos sea lo mejor que hay", declaró ayer el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, en un desayuno organizado por Nueva Economía.

Lo mejor que tienen las Fuerzas Armadas españolas son los Blindados Medios de Ruedas (BMR), unos vehículos que han dado un extraordinario rendimiento, con millones de kilómetros recorridos por las carreteras de la antigua Yugoslavia, pero que ya tienen 30 años de antigüedad y que, sobre todo, no están preparados para la principal amenaza a la que se enfrentan las tropas españolas: las minas y los artefactos explosivos improvisados (IED). Pese al proceso de modernización al que fueron sometidos y a la mejora del blindaje, los BMR sólo tienen capacidad para resistir minas de hasta tres kilos de explosivo. Los artefactos que han matado a cuatro soldados y un traductor del Ejército español en Afganistán y a otros seis en Líbano en los últimos 15 meses tenían una carga superior.

Fuentes militares advierten de que los MRAP no son una panacea, como tampoco lo eran los inhibidores de frecuencia para neutralizar las bombas activadas por mando a distancia que saltaron a la palestra tras el atentado del pasado 24 de junio en Líbano. Pero son lo mejor que hay, parafraseando al ministro Alonso, ya que han sido especialmente diseñados para hacer frente a estas amenazas y muchos de ellos tienen, por ejemplo, bajos en forma de cuña para facilitar la dispersión de la onda expansiva.

Programa puente

La prueba de su éxito es que el Pentágono ha lanzado un gigantesco y urgente programa para adquirir hasta 20.000 vehículos de este tipo, que sustituirán entre otros a los populares Hummer, incluso forzando los procedimientos de contratación.

El primer ministro británico, Gordon Brown, anunció el pasado lunes en el Parlamento de Londres la compra de 140 vehículos Cougar Mastiff por unos 200 millones de dólares, que se suman a los 100 comprados el año pasado, con el objetivo de proteger a las tropas de su país en Irak y Afganistán.

Desde el año 2003, el Ministerio de Defensa español está desarrollando el proyecto de Vehículo Blindado Polivalente de Tamaño Medio, con el objetivo de sustituir a los BMR. Los primeros estudios apuntan a un vehículo 8x8 ruedas (los BMR son 6x6) dotado de módulos intercambiables, de forma que la misma plataforma pueda transformarse en transporte de tropas, ambulancia o centro de mando en sólo una hora, según las necesidades.

Se trata de un programa muy ambicioso, ya que el Ejército español cuenta con 743 blindados de este tipo (648 BMR y 95 VEC), con un presupuesto que puede rondar los mil millones de euros, en el que la industria española tendrá un papel protagonista y cuyo desarrollo llevará como mínimo hasta el año 2012.

Pero las tropas españolas en Afganistán o Líbano no pueden esperar tanto tiempo y por eso el Ministerio de Defensa se propone aprobar en los próximos meses un programa puente para adquirir un número limitado de MRAP, de los ya existentes en el mercado. Fuentes militares estiman que un centenar de unidades sería suficiente para atender las necesidades más perentorias.

El problema no es el precio -cada vehículo cuesta entre 700.000 y un millón de dólares- sino que la enorme demanda de EE UU ha colapsado las cadenas de producción de empresas especializadas como Force Protection, Navistar International, General Dynamics o BAE Sistems. Incluso el Pentágono tiene problemas para llevar a Irak los 3.600 MRAP previstos este año.

Si España llega tarde, deberá pedir que algún país le ceda parte de su propio pedido, lo que no parece fácil cuando todos se enfrentan al mismo problema.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de octubre de 2007