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El precio de la leche aumenta en un solo mes más del 12%

Facua pide a Competencia que investigue si ha habido concertación

Las hipotecas no son el único enemigo actual de los presupuestos familiares. Los precios de algunos productos básicos, como el pan, los huevos y la carne, van como un tiro. Y la leche. Después de analizar distintas marcas en seis establecimientos, Facua calcula que este mes se ha encarecido un 12,5%. La organización de consumidores pide a Competencia que investigue si las marcas se han puesto de acuerdo para sacar tajada de la coyuntura.

Según las observaciones de Facua, en los estantes de los supermercados conviven bricks de leche entera que van desde los 57 céntimos que cuesta la marca El Pulgar en el supermercado Lidl hasta el euro y cinco céntimos por un litro de Puleva o Pascual. Pero por encima de estas divergencias, el crecimiento ha sido generalizado y supone que comprar una botella de leche cuesta hoy una media de 82 céntimos, un 12,5% más que hace un mes.

Facua intuye que detrás de estas subidas se esconde un acuerdo de las marcas que se aprovecha de la "coyuntura de subida de precios en origen para aplicar subidas especulatorias en el precio final". "Los aumentos son sospechosamente parecidos", apuntan.

Hace un mes, la Comisión Nacional de Competencia anunció que analizaría si los continuos avisos de distintas organizaciones empresariales sobre una inminente subida de los precios de alimentos básicos como el pan o la leche buscaban crear una reacción concertada de la industria alimentaria.

"Observamos con preocupación estas declaraciones coincidentes. Es una conducta que puede justificar nuestra actuación", declaró Luis Berenguer, el presidente del órgano que integra las funciones del Servicio y del Tribunal de Defensa de la Competencia y que se presentaba ese mismo día. La Comisión no tenía ayer más que añadir.

Lo cierto es que los precios de la leche en origen iniciaron ya antes del verano una fuerte escalada por la reducción en la oferta Esta escasez no afectó sólo a España, sino también a otros países como Francia, Alemania y Reino Unido o Australia.

Las razones de la reducción en España son, entre otras, que la cuota láctea es inferior a la demanda y que los ganaderos cada vez tienen más vacas de carne, ya que son más rentables que las de leche.

Los responsables de la distribución niegan tajantemente cualquier atisbo de acuerdo para aumentar los precios.

"La estructura de la distribución de la alimentación garantiza una fuerte competencia. Por eso, cuando los precios en origen suben, nuestras empresas tratan de repercutir esta subida lo más tarde posible y lo menos posible. Así se aseguran que las alzas que se trasladan responden a circunstancias objetivas, como el aumento de precio de los cereales, que afecta al pienso de las explotaciones lecheras", asegura un portavoz de Asedas, la asociación de supermercados.

En Anged, la asociación que engloba a las grandes superficies como Hipercor, Carrefour y Alcampo, aseguran que el suyo es un sector en el que la clave radica en ajustar el precio al máximo, por lo que el actual repunte no les beneficia en absoluto. "Competimos entre nosotros y no se nos ocurre concertarnos", comenta su portavoz.

En esta asociación señalan además que el observatorio de precios que realiza el Ministerio de Agricultura niega la existencia de un repunte anormal. "En el mercado de los frescos hay puntos de demanda, pero eso no quiere decir que haya ningún acuerdo", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de octubre de 2007