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Entrevista:WESLEY SNEIJDER | Jugador del Real Madrid | Fútbol | Quinta jornada de Liga

"Mi secreto es no tener miedo al error"

El Madrid jugó su peor partido de Liga en Valladolid, el domingo pasado, coincidiendo con la salida de la alineación titular de Wesley Sneijder (9 de junio de 1984, Utrecht). El holandés, que sufría molestias musculares, se quedó en el banquillo contemplando el experimento. El resultado evidencia que, para el Madrid, jugar sin este media punta pequeño y musculoso es un riesgo. A sus 23 años, el recién llegado se ha ganado el respeto del vestuario y del público.

Pregunta. Leo Beenhakker dice que usted triunfará en el Bernabéu porque tiene el carácter de un chico de la calle.

"En mi época había muchísimos niños para una sola cancha. No jugué por ser bueno con el balón, sino por pelear"

"Me inspiraron Rijkaard, Gullit y Van Basten en su época del Milan. Tal vez sea una mezcla de los tres"

"En el Madrid debemos ser organizados en defensa y atacar rápido. El sistema es lo de menos. Importa la velocidad"

"Guti y yo somos muy diferentes. Él disfruta organizando con el pase, yo pisando el área. Así siento libertad"

Respuesta. Es probable que tenga razón. Porque empecé a jugar en mi barrio de Utrecht con tres años, y tuve que vérmelas con chicos de siete u ocho años. Tuve que ser mentalmente fuerte, y creo que la experiencia me convirtió en la clase de jugador que soy. Competitivo y deseoso de tener éxito.

P. ¿Qué significa exactamente ser un chico de la calle?

R. Depende de cuál sea la calle en la que te críes.

P. La imagen que se tiene de Holanda suele coincidir con la de un lugar pacífico donde nunca ocurre nada. ¿Su calle era la excepción?

R. Hay lugares que no son pacíficos. Ondiep, el barrio en el que me crié, se hizo célebre en los últimos meses por una serie de disturbios. Mataron a una persona y estalló la violencia. Ahora hablan de Ondiep como si fuera un lugar importante. Pero lo cierto es que es un lugar muy duro para crecer. Un niño debe ser muy fuerte para ser respetado. Es un problema de número. En mi época había muchísimos niños para una sola cancha. No había lugar para todos y todos querían jugar allí. Así que no bastaba con jugar bien. No era esa la clase de selección. Yo no jugué allí por ser bueno con el balón, sino porque tuve que pelear contra otros niños. Si eres capaz de jugar en la calle, terminas convirtiéndote en una persona dura.

P. Su casa debió de ser como una fábrica de hacer futbolistas.

R. La historia comienza hace medio siglo, porque mi abuelo jugó en el Velox, uno de los clubes más antiguos de Utrecht. Luego mi hermano entró en el Ajax y se retiró porque sufrió muchas lesiones. Mi hermano pequeño todavía sigue en los juveniles del Ajax. Mis padres han sido felices porque los tres hijos nos hicimos futbolistas.

P. ¿Sus padres estaban decididos a convertirlos en futbolistas?

R. Realmente no. Me gusta el fútbol desde que tengo uso de razón. Cuando tenía seis años mi hermano, de ocho, ingresó en la cantera del Ajax. En esa época, en 1995, todo el mundo quería jugar en el Ajax de Van Gaal. Era el campeón de Europa, el no va más. No fue necesario que mis padres me presionaran. ¡Yo estaba encantado de ir!

P. ¿Cómo consiguió manejar tan bien ambas piernas?

R. Básicamente es talento. Uso los dos pies desde antes de entrar al Ajax. Luego, en la cantera todos debíamos entrenar la pierna mala durante los tres primeros años. De los ocho a los once. El entrenador nos daba tarea para llevarnos a casa. Debías pegarle a la pelota con la pierna mala durante una hora contra un muro. Pum, pum, pum. Al día siguiente el entrenador te controlaba para ver si habías mejorado. Había que demostrar que habías hecho el trabajo. Como en la escuela.

P. ¿Cómo se supone que debe jugar este Madrid?

R. Creo que como lo hicimos contra el Villarreal. Esperando y buscando las ocasiones de marcar con velocidad. Primero debemos ser muy organizados en defensa y después, con los tres de arriba, atacar rápido. Así es como hicimos tres goles. El sistema es lo de menos. Lo importante es juntarse y luchar unos por otros para luego usar la velocidad.

P. Por lo que usted dice, y por lo que se ha visto contra el Almería, el Valladolid y el Werder, este Madrid es un equipo hecho para el contragolpe.

R. Bueno, sí. Pero no en el sentido de esperar atrás, sino en el de organizarnos, pelear para recuperar, y atacar tan rápido como podamos. Por la clase de jugadores que tenemos podemos hacer transiciones rápidas, penetrar y disparar.

P. ¿No le parece que el Madrid tiene demasiados problemas para controlar los partidos con la posesión de la pelota?

R. Querríamos tener la posesión al menos tanto como el oponente. No lo hemos conseguido siempre, pero tenemos condiciones para hacerlo y debemos mejorar este punto. No será fácil jugar muy bien a corto plazo porque la mayoría de los que saltamos al campo nunca habíamos jugado juntos hasta hace un mes.

P. ¿Cuál es el principal defecto que ve en el equipo?

R. Contra el Valladolid el equipo se alargó demasiado. Contra el Werder, también. La defensa se queda muy atrás, los centrocampistas van muy arriba...

P. ¿Cómo ve su convivencia con Guti en la media punta?

R. No somos diferentes, somos muy diferentes. Ni él ni yo estamos hechos para pegarnos a la banda. En lo demás, practicamos un juego casi opuesto. Él hace un fútbol más posicional, yo soy más un centrocampista de ataque. Él disfruta organizando el juego con el pase. Es el que hace los pases de lujo. Yo también puedo meter el último pase, pero disfruto más pisando el área contraria, trasladando la pelota, rematando... Hemos demostrado que juntos encajamos muy bien.

P. Van Nistelrooy dice que cuando llegas al vestuario del Madrid debes aceptar las normas que dicta Raúl. ¿A qué cree que se refiere?

R. No sé si son normas exactamente. Pero si eres nuevo no puedes comportarte como un gran jugador que va por su cuenta. Debes esperar a ver qué pasa. No puedes ir contra lo que indican los más grandes, los que llevan mucho tiempo en esto. No conviene decir nada, ni contradecirlos. Más vale ir hacia donde ellos van, y cuando ellos digan.

P. ¿Qué la pareció Raúl?

R. Gran personalidad, gran tipo. Dentro es la clase de jugador que de la nada hace cualquier cosa. El remate que sacó en Valladolid, que paró Butelle, es un ejemplo. El equipo no había hecho ni una ocasión en una hora y apareció él y casi mete un gol. Sabe adónde tiene que ir y dónde irá la pelota. No muchos tienen ese don. Y él, para leer las jugadas, es el mejor.

P. Van Nistelrooy dice que para usted esto será como lanzarse a una piscina. ¿Siente que flota?

R. Es un gran cambio. Aquí todos los equipos contra los que juegas son muy fuertes. En Holanda hay muchos partidos fáciles al año.

P. ¿Qué jugadores lo inspiraron cuando usted vivía en la calle?

R. Rijkaard, Gullit y Van Basten en su época del Milan. Tal vez sea una mezcla de los tres.

P. No es normal que un centrocampista meta 20 goles en una temporada.

R. Pero si puedes hacerlo porque estás dotado, tu obligación es intentarlo. Yo siempre intento la combinación para tirar a puerta. Tiendo a buscar la posición adecuada y disparo. Mi secreto es no tener miedo al error. Si estoy en buena forma, si no tengo problemas musculares, no pienso ni en si estoy apoyando bien mi pie, ni si me perfilo, ni dónde está el balón, ni dónde está la portería. Simplemente busco el disparo. Da igual que esté un poco esquinado. Lo intento incluso cuando no tengo la portería de frente. Es una sensación de libertad que siento cada vez que me acerco al área contraria. Es automático. El doble perfil, el uso de las dos piernas, me ayuda mucho.

P. ¿Qué jugador de la Liga española mencionaría como modelo?

R. Me gusta Iniesta. Es bueno. Tiene estilo.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2007