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Reportaje:Fútbol | Arranca la Liga de Campeones: Arsenal-Sevilla y Schalke-Valencia

La liberación de Cesc

El medio, que se sentía "atenazado" por Henry, lleva al Arsenal hasta el liderato de la 'Premier'

Cada vez que se entrena, a Cesc le tiemblan las piernas. Cada vez que juega, Cesc provoca temblores. La culpa la tiene Thierry Henry. El español, de 20 años, suma este año tres goles en cinco partidos de Liga. El liderato de la Premier con el Arsenal. Varias discusiones familiares. Y el título oficioso de salvador del club: resulta que a Cesc, un chico atrapado entre el estrellato inglés y la suplencia con la selección española, vivía "intimidado" por la presencia de Henry. Hoy el francés está en el Barça. Y el medio brilla tanto que Arsène Wenger, su técnico, piensa que ganar la Champions, en la que su equipo debuta el miércoles ante el Sevilla (Canal+ 2, 20.45), es posible.

"Sigo sintiéndome inseguro. En cada entrenamiento me enfado porque pienso que no lo he hecho bien, pero cuando tengo que demostrar mi carácter sobre el campo es completamente diferente. Fuera, a veces, siento miedo. Sobre el campo siempre siento confianza", le contó a The Guardian a principios de temporada. "Thierry es el mejor jugador con el que he jugado. No hay duda", continuó Cesc; "cuando llegué al Arsenal, sentí que él estaba arriba y yo abajo. Había una gran diferencia y, durante mucho tiempo, me sentí intimidado. Cuando tenía el balón, sentía que no tenía otra opción que buscarle a él. Necesitaba que me dijera: 'Mira, no siempre tienes que pasármela'. En cuanto me lo dijo, me sentí liberado".

"Sigo sintiendo miedo fuera del campo, pero dentro todo es diferente: ahí tengo confianza"

Wenger, tras estudiar un vídeo del jugador, cree que la madurez física explica su explosión goleadora

Un vídeo originó la explosión de Cesc. Lo grabó Wenger la temporada pasada. Luego, claro, lo observó con detenimiento en su televisor. No vio a Cesc. Vio a Paul Scholes, el medio del Manchester United, un tipo con pulmones, llegada, pase y quite. "Nadie se podría creer el número de oportunidades que tenía Cesc cada partido", dijo el técnico; "cuando era un chico, marcaba muchos goles, pero a veces eso desaparece y vuelve cuando maduras física y mentalmente, cuando te pones menos nervioso frente al gol".

Hoy, Cesc es un veterano en el cuerpo de un niño. Llegó al Arsenal con 16 años y ahora es la figura de referencia en un equipo que ha perdido casi todas sus señas de identidad. Ya no está Vieira. Tampoco Henry. El viejo estadio de los gunners es polvo e historia. Y David Dain, su accionista principal desde hace décadas, ha abandonado el club dejando sus participaciones en manos de un misterioso millonario ruso. En medio del huracán, resisten Wenger y Cesc. Un chico con las responsabilidades de una estrella y los galones de un veterano.

"La verdad es que da gusto ver un partido nuestro", reflexionó el español el sábado, cuando su equipo se impuso al Tottenham (1-3) con un gran gol suyo. "Siempre da gusto verlo en la tele. Disfruto mucho", añadió; "no tengo por qué ser el jugador de moda. Sí que es verdad que me están entrando los goles y que el año pasado también tuve muchas ocasiones y al no marcarlas puede confundir. Al no estar Henry, Pires y jugadores así, jugamos más en bloque, muy en conjunto, y esto marca la diferencia, un poco al estilo del Sevilla".

El Arsenal vive la temporada como un reto. La meta: "Ganar algo sin Henry". El equipo ha hecho del juego veloz, el toque y la búsqueda del espacio su sello. Es el marchamo de Cesc, un futbolista que se siente en Londres como en casa. El medio vivió con estupor la desconexión que sufrió su ex compañero Reyes. Cesc, no. Cesc, nunca. Cesc, tan a gusto. El español se pasó dos temporadas y media viviendo con Miss Noreen y su compañero Philippe Senderos, entonces otro crío, dentro de las casas de acogida del club. Nunca tuvo dudas. Siempre se tuvo fe. Y una fórmula para buscar el éxito que es una palabra multiplicada por tres: "Fútbol, fútbol y fútbol".

El "fútbol, fútbol, fútbol" siempre fue la preocupación de Cesc. Y el origen de sus desencuentros amistosos con su novia, Carla. "Sabía lo que quería incluso antes de venir aquí. Sabía que, aun teniendo que pasarme dos años solo, podía hacerlo mientras me dejaran jugar en el primer equipo", explicó; "si podía mostrar a todo el mundo lo que podía hacer, no iba a tener ningún problema con la soledad. A veces, cuando hablo con mi novia en casa, me grita porque al tiempo estoy viendo un partido entre dos pequeños equipos holandeses. Se enfada porque siempre es fútbol, fútbol y fútbol. Cuando veo un partido, veo lo que hice bien o mal y luego reflexiono".

Cesc fue elegido hombre del partido el sábado tras la victoria del Arsenal sobre el Tottenham. Antes, el Times le llamó "prodigio". Y en medio, siempre, en los entrenamientos, siguió temblando para ganar partidos.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de septiembre de 2007