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lunes, 20 de agosto de 2007
Crónica:Fútbol | El Sevilla, campeón de la Supercopa

El Sevilla devora al Madrid

Con un Kanouté estelar, el conjunto de Juande Ramos conquista ante un rival entregado su primera Supercopa de España

ÓSCAR SANZ Madrid 20 AGO 2007
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Y sin embargo, esa decisión la tomó el mismo entrenador que un día declarara: "Si he hecho jugar bien al Xerez y al Getafe, ¿cómo no voy a hacer jugar bien al Madrid?". Era un discurso incontestable. Pero resulta que poco tiempo después, quizá asustado por las expectativas creadas, o quizá al comprobar que no le han dado los juagdores que quiere, el técnico alemán se ha apresurado a rechazar términos como excelencia o espectáculo, que tan grandilocuentes quedan en boca de su presidente, Ramón Calderón. Tan grandilocuentes, por cierto, como quedan nombres como los de Kaká, Cesc o Robben, jugadores todos ellos a los que Schuster no ha visto el pelo.

El caso es que tras un inicio en el que el Madrid pareció querer adueñarse del balón, el Sevilla golpeó primero. Casillas, obstaculizado en su visión por Sergio Ramos, rechazó de mala manera una falta lejana y el balón cayó en los pies de Poulsen, que la envió al área. Allí, Renato empujó con violencia.

De nuevo, Schuster traicionó a us ideario y prescindió del único imprescindible; Guti

Veinte minutos se llevaban de partido, el Sevilla mandaba con comodidad en el juego, en el marcador, en el sentimiento, incluso, y la grada del Bernabéu comenzó a emitir ese run-run tan suyo que anuncia noche de cuchillos largos. Así estaba el escenario cuando Drenthe atrapó el balón a 30 metros de la portería y lanzó un zapatazo salvaje que Palop sólo vio cuando estaba dentro. El gol apagó los murmullos, pero al Madrid le duró un suspiro la alegría. La culpa la tuvo Duda, que le hizo un traje a Sergio Ramos en la ida y ayer repitió faena. Su cenrto, medido, lo cazó de cabeza el inspirado Renato, a quien Junde Ramos ha encontrado un hueco en la media punta donde el brasileño se lo pasa pipa.

El Sevilla, que juega de memoria, dejó la salida del balón en pies de Pepe, Cannavaro y Diarra. Mal rollo.

 
 

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