Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:El desenlace de la crisis navarra

El PP pierde una baza electoral y el PSOE acoge con alivio que siga gobernando la derecha

Los populares proclamaron durante meses que Zapatero tenía cerrado el pacto para que Navarra "dejara de ser lo que es"

Más allá de cualquier otra consideración, tal como el contenido del programa y el compromiso de no poner en cuestión la identidad de Navarra, expresados por Nafarroa Bai, las planas mayores del PP y del PSOE sólo piensan en las elecciones generales de marzo de 2008. Por eso, el PP ha matenido una actitud de cierto desconcierto ante estas casi nueve semanas de negociaciones, después de haber proclamado y anunciado que el pacto de los socialistas con NaBai era un hecho, como parte del "nefasto proyecto político de Zapatero". De expresiones de este tipo y de calado mucho más grueso, está lleno el diario de sesiones del Congreso.

En el campo del PSOE se ha vivido con intensa preocupación la posibilidad de que hubiera acuerdo de sus compañeros navarros con esta coalición nacionalista. En el comité federal de hace ocho semanas sólo se manifestó en contra de un acuerdo con NaBai el secretario general de los socialistas asturianos, Javier Fernández. Y absolutamente a favor, el representante de Izquierda Socialista, Juan Antonio Barrio. Se aproximó al sí con los nacionalistas, el dirigente del socialismo catalán Miquel Iceta y también los socialistas vascos. Estos fueron los únicos que dieron la cara. El resto, casi una legión, no han dejado durante estas semanas de rechazar el acuerdo con NaBai. "Nosotros, a la oposición", repetían una y otra vez.

Lo que ha ocurrido, en todo caso, ha llenado de satisfacción a amplios sectores del PSOE, según ha constatado este periódico en distintas federaciones de ese partido. "La campaña para las generales va a ser mucho más cómoda", señala un dirigente andaluz. "No hay nada en contra de NaBai pero debe pasar más tiempo antes de que los socialistas podamos pactar con un partido que estuvo en el mundo de Batasuna", señala un político extremeño. "Hemos dejado al PP sin una baza que pensaba utilizar a fondo", señala un dirigente castellano-manchego.

La convicción de que el partido de Mariano Rajoy iba a utilizar a modo de espantajo un eventual acuerdo del PSN con NaBai lo avalan los socialistas por la trayectoria sostenida de los populares. "Ustedes van a entregar Navarra a quienes quieren que Navarra deje de ser lo que es", han repetido desde Rajoy hasta abajo, como parte medular del argumentario de los populares. Han sido casi dos años de oposición, en Navarra y en Madrid, con la invocación de esta comunidad, supuestamente puesta en peligro por Zapatero. Un dirigente del PP reconocía que nunca pensó que desde el PSOE se parara la negociación con NaBai, sino que serían los navarros los que tendrían que "frenar" a Zapatero. El PP, por tanto, tendrá que abandonar esta baza.

El PSOE quiere creer que las críticas de su electorado por facilitar el gobierno a la derecha son minoritarias. Insisten: "No se entendería este pacto en Canarias, Andalucía, Cantabria, Madrid...", y así dan la vuelta a España, con las excepciones,de "algunos sectores catalanes y baleares", que serían más comprensivos con ese tipo de acuerdo.

Se recuerda a los interlocutores consultados que en Navarra sus votantes están muy disgustados. Niegan que eso sea así y dan por seguro que los manifestantes frente a la sede de su partido en Navarra no son votantes y simpatizantes del PSN sino de NaBai.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de agosto de 2007