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sábado, 4 de agosto de 2007
Reportaje:

Los topillos ya están en los viñedos

La plaga de roedores en las zonas de Toro y Rueda espolea las actuaciones de la Junta de Castilla y León - El Gobierno de la región pide ahora consejo a los científicos

El topillo que ha devorado parte de la cosecha de cereal y de los regadíos en Castilla y León ha entrado ya en los viñedos. El roedor campa por las vides de Toro y de Rueda aunque en una proporción que todavía no supera el 2% de las plantaciones, según la Junta, y la consejera de Agricultura explicó ayer que los viñedos pueden protegerse con anillos. El consejo regulador de la denominación de Rueda asegura que el porcentaje es mayor y que si el topillo se come las yemas de las vides, como afirman, podría afectar también a la cosecha del año que viene.

Los agricultores de esta zona y de otras de Castilla y León dicen que ahora que el topillo ha llegado a los viñedos es cuando la Junta toma medidas. Todos coinciden en que es muy tarde, que se les ha ido de las manos. "Ahora que les afecta a los ricos es cuando se toman medias, a nosotros que nos den", se enfadan los agricultores. "Es incomprensible que no hayan hecho nada hasta ahora", se quejan de Ávila a Valladolid. El cabreo y la desesperación también se extienden como una plaga.

La Consejería de Agricultura afirma que no hay constancia de que la producción de vino esté en peligro, pero algunas medidas para evitar los topos, como la quema de parcelas, que los agricultores de cereal llevan pidiendo hace tiempo, empezarán por las zonas colindantes a los viñedos y a los regadíos, que ya están muy afectados en algunas zonas.

Para la quema de rastrojos en las parcelas segadas, a la que se ha comprometido la Consejería de Agricultura, se necesita la autorización de Europa y será la Consejería de Medio Ambiente la que decidirá el lunes cuándo se puede empezar. "El Gobierno apoyará la petición de estas quemas en Europa, como medida excepcional por la plaga del topillo. Serán quemas controladas por efectivos de la Junta y con la colaboración del Seprona. Los agricultores no pueden quemar por libre", advierte la consejera de Agricultura, Silvia Clemente.

Pero todo es experimental. No se sabe si el fuego acabará con los millones de topillos porque su refugio en las madrigueras a veces es como un búnker antinuclear.

Meses después de que empezara la plaga, la Junta constituyó ayer un comité científico técnico con la colaboración de las universidades de León, Salamanca y Valladolid. Tiene vocación de permanencia en el tiempo, para asesorar sobre los problemas que de tanto en tanto asolan los cultivos de la región y ha sido bien recibido por los investigadores. Pero los trabajos de este comité no empezarán hasta septiembre. "Nunca es tarde, se podía haber constituido antes, pero la plaga aún está ahí y no sabemos cuándo va a acabar".

Ni cuándo, ni cómo. Otra de las medidas que ha puesto en marcha la Junta es remover con maquinaria pesada las cunetas de las parcelas para destruir las madrigueras del topillo, pero los campesinos creen que todo "es un paripé para la foto" y opinan que en absoluto está dando resultado. En Villalar de los Comuneros (Valladolid) se empezó con esta práctica hace días, pero los topillos siguen allí, entre las pajas del cereal segado y devorando las remolachas. De poco sirven las trampas que ponen los agricultores. Goyo Villar recoge cada mañana cientos de roedores que se han ahogado cuando intentaban beber en los depósitos de agua que rodean su parcela. Después los entierra en un rincón de la finca. "Esto ya resulta asqueroso. Hace tres meses sí estaban en las cunetas, pero ahora están dentro". Y no dejan de comer ni de reproducirse.

Goyo ha frenado un poco su voracidad, pero a costa de perder su tiempo y sus vacaciones. "Me iba a ir a Vigo, pero ya no, para no estar tranquilo, mejor me quedo. Dicen que los agricultores tenemos afán de quejarnos, pero yo digo que cuando la gente se queja es por algo. Nos gusta recoger lo sembrado".

Algunos proponen que se aneguen las parcelas para ahogar a los topillos, otros que se les inocule una enfermedad que acabe con ellos. Pero el ratoncillo se pasea por fincas y calles ante la mirada, ya aburrida, de los lugareños.

Si te pica la mosca

Los topillos, como los conejos, pueden trasmitir a los humanos la turalemia, una enfermedad parecida a una neumonía, que se cura con antibióticos. Los sindicatos agrarios de la región ya hablan de 200 infectados aunque oficialmente la Consejería de Sanidad sólo ha confirmado 41 casos, y no cree que todos sean por el topillo. Algunos, dicen, son por cangrejos y quizá otros por liebres o conejos. "Hay más gente infectada, pero no los confirman hasta que pasan meses, por eso dicen que sólo hay 41", explican los sindicatos ASAJA y UPA.Las moscas (el campo está infestado) y las garrapatas transmiten la enfermedad con su picadura.La Junta ha editado 160.000 folletos con instrucciones para que evitar contagios. "Pero las medidas son de risa. Que evitemos el contacto con los topillos muertos, pero si los tenemos que retirar cada mañana. Que nos protejamos de las nubes de polvo, pero, hombre, si trabajamos en el campo", dice el dirigente de la UPA Julio López.

Félix Martín muestra las patatas de su parcela agujereadas por los topillos en Fuentes de Año (Ávila). / CRISTÓBAL MANUEL

Un topillo. / C. M.

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