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Reportaje:

Chaquetas que recargan el iPod

Los grandes diseñadores de moda se apuntan a la lucha contra el cambio climático con modelos que almacenan energía

El cambio climático ha llegado también a la pasarela. Ejecutivos de la moda y responsables de compras de ropa están almacenando trajes de telas más finas y ligeras para la próxima primavera fabricados con tejidos que repelen el agua y no se arrugan, según explicaron durante los desfiles celebrados en la última semana de junio. Algunos tienen incluso capacidad de generar la energía necesaria para recargar el iPod. El gris es el color estrella de estas nuevas prendas.

La prenda con paneles solares cuesta 550 euros y estará en las tiendas en noviembre

"Estamos viendo un gran cambio hacia tejidos ecológicos", dice un director de moda

"En el mundo hace más calor, por lo que se necesita comprar un traje que se pueda llevar durante 10 meses al año", señala Colby McWilliams, director de moda para la empresa Neiman Marcus Group, con sede en Dallas. "Lo que estamos viendo es la tecnología aplicada a los tejidos para hacer trajes más cómodos y de bajo mantenimiento".

Para los que tienen auténtica conciencia verde, Ermenegildo Zegna, conocido por sus lujosos trajes de hombre, ha presentado una chaqueta con paneles solares en el cuello que permite recargar un teléfono móvil o un iPod. La chaqueta, de la que James Bond podría sentirse orgulloso, cuesta 750 dólares (550 euros) y estará en las tiendas en noviembre.

"No hemos resuelto el problema del calentamiento global, pero la chaqueta solar muestra que hay pasos que uno puede tomar en la dirección correcta", asegura Gildo Zegna, responsable ejecutivo de Ermenegildo Zegna.

Los paneles solares pueden separarse y utilizarse independientemente. Cinco horas de luz solar sirven para recargar cualquier aparato electrónico, según Zegna. Disponible en cazadora o con un estilo más largo, la prenda fue desarrollada junto con la firma alemana Interactive Wear AG, un fabricante de prendas electrónicas. Además, viene dotada de adaptadores para diferentes aparatos.

Es una verdadera solución para la gente con prisa, que gusta de artilugios y puede siempre conseguir un valor añadido, especialmente si es verde, subraya Tom Kalenderian, director general de la cadena de Nueva York Barney's, propiedad de Jones Apparel Group.

Una nota más convencional es la chaqueta para asistir a cócteles vespertinos de Brioni Roman Style, en seda pespunteada con hilo de plata auténtica y que puede combinarse tanto con unos pantalones de esmoquin como con unos vaqueros. Brioni también presentó un abrigo tres cuartos de lana repelente al agua que se puede enrollar formando una pelota y no se arruga y una chaqueta sin forro que se guarda como una camisa.

"Brioni fue uno de los primeros en hacer chaquetas ligeras de seda, que son fáciles de llevar en el verano", apunta McWilliams. "Es la nueva chaqueta de esmoquin, pero no tan formal".

Tonos grises claros y tejidos de calidad han sido los elementos clave de la colección de Tom Ford, con la que debutará en febrero en cinco tiendas de Neiman Marcus, en Estados Unidos, y en los grandes almacenes londinenses Harrod's. Por primera vez sus trajes de 3.400 dólares (2.494 euros) y sus versiones a la medida estarán disponibles fuera de la tienda de Nueva York de Gucci, donde fue diseñador.

Las grandes superficies están comprando más la marca británica Bamford & Sons, incluida su línea de ropa orgánica hecha de algodón cultivado de forma natural y pieles ecológicas, que se tiñen con tintes vegetales, sin componentes químicos. "Regresar a la naturaleza es grande", opina Tommy Fazio, el director de moda de Bergdorf Goodman, filial de Neiman Marcus Group. "Estamos viendo un gran cambio hacia tejidos ecológicos".

Para hombres, se llevan los trajes de dos botones y pantalones sin pinzas, según los jefes de compras, evitando el estilo de tres botones, elemento básico de los armarios durante años. Las tiendas también venden modelos de tres botones en que sólo se utilizan dos, dejando el de arriba suelto. "Los dos botones son sexy", cree Kalenderian. "Hacen a los hombres más delgados y altos". "El largo de las chaquetas disminuye y se estrechan las solapas", añade Gold.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de julio de 2007