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Pla se presenta al debate de investidura muy debilitado por el lastre de la derrota electoral

El socialista Joan Ignasi Pla, jefe de filas del principal grupo de la oposición, defenderá hoy en el hemiciclo la posición de su partido con el lastre de la derrota electoral sobre sus hombros. Se sabe debilitado e interino, pero aun así Pla dará la cara en dos de los grandes debates parlamentarios de la legislatura; el de investidura de hoy y, si no median cambios, el de presupuestos a finales de año. Luego pasará el testigo como portavoz al alicantino Ángel Luna, su hombre de confianza en las Cortes, quien podría debutar en el hemiciclo en el debate de política general de septiembre.

En la sesión de investidura de hoy, Pla -según anticipó Luna hace unos días- articulará un discurso marcado por varias ofertas de pacto sin renegar del programa electoral del partido, avalado en las urnas por 850.000 valencianos. Se trataría de ejercer una "oposición útil".

Pla se mostrará positivo y proclive al consenso en políticas vinculadas al bienestar social de los ciudadanos o de marcado contenido económico. También brindará al popular Francisco Camps posibles acuerdos para desarrollar el nuevo Estatut, reformar el modelo de financiación autonómica o despolitizar los medios de comunicación públicos valencianos.

Entre uno y otro debate parlamentario no se prevé que Pla, inmerso en un paréntesis político hasta las generales, haga valer su papel de síndic. En la última legislatura renunció a tener despacho propio en las Cortes Valencianas y en esta no parece que la situación vaya a cambiar. Asumida su continuidad al frente del PSPV-PSOE como la solución "menos mala" con unos comicios tan próximos, el dirigente socialista deberá ocuparse de mitigar la crisis interna socialista y, ¿por qué no?, participar y opinar sobre quién debe tomar las riendas del partido en el congreso de 2008.

La cohesión interna se ha reducido tras el fracaso electoral a una cuestión básicamente formal y, como reconocen varios barones comarcales socialistas, el congreso del partido empezó a dirimirse un minuto después del comité nacional donde el partido afrontó la derrota electoral del 27-M.

El partido se ha propuesto dejar el grupo parlamentario fuera de las batallas internas, el tiempo dirá si se consigue. Donde no parece posible una tregua ha sido en la elección a las tres diputaciones provinciales, donde, a pesar de las cautelas, han aflorado las tensiones y se han roto los propósitos de cohesión.

En Ferraz, sede del PSOE, parecen tranquilos porque el polvorín valenciano parece controlado. Pero la preocupación por el futuro de los socialistas valencianos no deja indiferentes ni a los de allí ni a los de aquí. De momento, la única solución que se perfila para sacar al PSPV-PSOE del hoyo en el que está es volver a la bicefalia. Es decir, poner de acuerdo a las familias en torno a la elección del próximo secretario/a general del partido y después buscar a un candidato o candidata para el cartel electoral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de junio de 2007