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Reportaje:

¿Quién osa estar junto al madroño?

Asociaciones feministas piden hoy apoyos en Sol para defender que el oso que aparece en el escudo de Madrid "es una hembra"

Hembra o macho. Oso u osa. ¿De qué sexo es el animal que se encarama al madroño? El Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid recupera una vieja leyenda sobre el plantígrado que corona el escudo de Madrid para reivindicar que "es una hembra". El colectivo, formado por 32 asociaciones vecinales y de mujeres, ha convocado para esta tarde a partir de las siete un acto "lúdico y festivo" en la Puerta del Sol para informar sobre "el verdadero sexo" de la insignia principal de la ciudad. Irá una actriz disfrazada de osa y se explicarán las diversas teorías sobre su género. El Ayuntamiento, que asegura estar "encantado con la propuesta", se muestra dispuesto a reabrir el debate.

El Ayuntamiento, dispuesto a aceptar el 'cambio de sexo', quiere estudiar todas las ideas

La cuestión no es nueva. En la web municipal www.esmadrid.com se alude a "la leyenda" con una pregunta: "¿Sabías que el oso que aparece en el escudo de la ciudad es en realidad osa, que representa la constelación de la Osa Menor?".

"No entendemos por qué se tiende a hacer invisible todo lo femenino", señala Lola Pérez, portavoz del Consejo. "Por eso hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía, para que lo conozcan y nos ayuden a pedir que se cambie".

El Consejo de las Mujeres, formado por 32 asociaciones, ha buceado en la historia para fundamentar su tesis. Sus pesquisas se remontan al año 1222, cuando "la clerecía -el brazo eclesiástico- toma por blasón la osa pasante o paciendo y el concejo -brazo civil y militar- la osa rampante o empinada a las ramas de un madroño". Así lo explican en una postal que distribuirán por bares y puntos turísticos de la ciudad. En la tarjeta, plantean un enigma: "El escudo de Madrid esconde un secreto, ¿quieres saber la verdad? Rasca y descúbrelo". Bajo el rascado, la carita del animal con la frase "soy una osa", que también distribuirán en chapas.

El debate reabierto ahora ha tenido detractores y partidarios durante siglos. El icono más antiguo en el que se representa el castizo animal es un sello en cera negra de 1381, conservado en el Archivo de la Villa. "Por su postura paciente hace pensar en una osa, pero seguro que si lo enseñamos a 10 personas, cinco dirán que es macho y otras cinco que es hembra", señala

Luis Miguel Aparisi, miembro del Instituto de Estudios Madrileños y experto en heráldica. Aparisi elaboró una lámina para la Feria del Libro en la que, junto a distintas representaciones del escudo, aparece el sello e indica "un oso -una osa- pasante y castillo con tres almenas". Algunos de los historiadores citados en el documento de Aparisi aluden a oso. Otros optan por la versión femenina. ¿Cuál es la opción verdadera? Aparisi se ciñe a una fecha para zanjar la cuestión.

El diseño definitivo del escudo oficial de Madrid se decidió el 28 de abril de 1967, el mismo año que se instaló la estatua de la Puerta del Sol. El acuerdo municipal cerrado ese día alude a que "el oso y el madroño, las siete estrellas de plata y la corona real" son "los elementos fundamentales" del escudo. Antes de esa fecha, "convivían modelos diversos", según Aparisi. En la decoración del salón de sesiones del Ayuntamiento, por ejemplo, aparecen reproducidos cuatro escudos diferentes. Pero a partir de ahí, "no cabe más discusión", añade el experto.

Para el Consejo de las Mujeres, 1967 no representa una fecha definitiva porque "sencillamente se olvidaron de la osa", replica Lola Pérez. Y añade: "¿Hubiera ocurrido igual si hubiera sido macho desde el principio?".

"Este debate nos parece estupendo, preocuparse por el escudo significa interesarse por la historia de la ciudad y estamos abiertos a estudiar todas las ideas", asegura Juan José Echevarría, director general de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid. "Cuando la documentación es escasa, se crean mitos fabulosos y mil interpretaciones", añade Echevarría, que prefiere no decantarse por ninguna de las dos opciones.

Para no dejar el debate en cualquier mano, el director de Patrimonio propone que decida la Academia de Heráldica y Genealogía. "Estaríamos encantados de hacer una consulta y montar una mesa redonda sobre el asunto", añade. "Y, si sale osa, pues osa, a mí me parecería estupendo", concluye riendo.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de junio de 2007