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Comisión de seguimiento

Actores, guionistas, directores y productores vigilarán de cerca la tramitación parlamentaria de la ley del cine. Estos cuatro sectores, que concentran el proceso creativo de la industria, han constituido una comisión que se encargará de actuar como un órgano de seguimiento, además de limar asperezas. David Trueba, Agustín Díaz Yanes, Jorge Bosso y Pedro Pérez serán sus cabezas visibles.

Trueba, por los realizadores, resaltó la "valentía del Gobierno para imponerse a las presiones y la desidia y sacar adelante la ley". En su opinión, el cine vive un momento de transición y hay que estar bien situados industrialmente para afrontar los retos del futuro. Para el director de Bienvenido a casa, uno de los aspectos más importantes es el de los incentivos fiscales, al igual que para Manuel Gutiérrez Aragón. "Como no ha habido posibilidad de autorregulación entre televisiones y productores, todo se queda como estaba. ¿Qué han ganado las televisiones? Rebajar del 6% al 5% sus inversiones en cine. ¿Qué han conseguido los productores? Afianzar ese 5% y tener un control sobre las inversiones. Como en las elecciones municipales, han ganado todos".

Para Agustín Díaz Yanes, presidente de la principal asociación de guionistas, la ley es "el principio de una buena noticia, porque a partir de ahora podemos de verdad ponernos a trabajar". Díaz Yanes destacó el valor de las aportaciones de las televisiones para el cine -"hoy por hoy el 5% es indispensable"- y subrayó las garantías que tendrán los guionistas para cobrar su trabajo, ya que la ley impedirá a un productor recibir subvenciones si antes no ha pagado a sus empleados. "Ahora toca convencer a los inversores y eso se logra con una industria que dé dinero", dijo el director de Alatriste.

La satisfacción también ha llegado a los productores. Pedro Pérez, presidente de la FAPAE, aplaudió que la ley "consolide un modelo económico a través de las desgravaciones fiscales y de una mayor dotación del fondo de la cinematografía". Estas medidas "permitirán hacer un cine más ambicioso en su explotación", afirmó Pérez, que pidió a los televisones que desde un convencimiento real "renueven su apuesta por la producción de cine".

A punto de desvelar en Ibiza cuatro minutos de su próximo filme, The Oxford murders, Álex de la Iglesia calificó de "gran logro" el acuerdo adoptado ayer. "Supone una ayuda para que las películas no sean sólo proyectos pequeños sino un acicate para abordar producciones más arriesgadas y de mayor envergadura".

Frente al optimismo, una voz discrepante. La de los exhibidores que acusan al Gobierno de "criminalizar las salas de cine y empujar al sector a una profunda crisis". Los exhibidores piden la eliminación de las cuotas de pantalla, que, según sus cálculos, solo en los últimos seis años han representado unas pérdidas de 1.000 millones de euros.

El Partido Popular, por su parte, aplaudió la aprobación de la ley, pero criticó que esta norma podía haber entrado ya en vigor hace nueve meses, "de no ser por la torpeza de Carmen Calvo", según la portavoz de Cultura, Beatriz Rodríguez Salmones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de junio de 2007