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CARTAS AL DIRECTOR

Censura

El régimen de Hugo Chávez camina hacia el abismo. El cierre de Radio Caracas Televisión es el último indicio de la senda dictatorial que amenaza a la República Bolivariana de Venezuela. Los absurdos motivos esgrimidos por el caudillo venezolano no pueden impedir la condena internacional unánime hacia quien no soporta la libertad de expresión, rasgo ineludible de toda democracia que se precie de ser tal. Incluso, de puertas para adentro, los focos de resistencia estudiantil con los que se ha encontrado el Gobierno venezolano son una desagradable sorpresa que puede ir más allá de un simple alboroto.

El pueblo venezolano observa cómo su propio Gobierno democráticamente elegido va eliminando una por una las libertades de las que hasta ahora disfrutaban. Una vez clausurado este canal, el único que aún criticaba en abierto las políticas chavistas, cargos gubernamentales apuntan ahora hacia CNN y Globovisión. Y parece que no se detendrán aquí. Nacionalizaciones, cierre de empresas, clausura de locales, asfixia a los partidos políticos tradicionales: todo vale bajo la bandera del populismo.

Sin embargo, siempre habrá quien recuerde que un militar, por muy democráticamente que haya sido elegido, intentó previamente conquistar el poder por las armas. El camino hacia el socialismo castrista cada vez está más abierto, aunque parece que la resistencia aún no ha dicho su última palabra. ¿Triunfará definitivamente Hugo Chávez? Eso parece, pero no perdamos la esperanza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de mayo de 2007