Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los científicos descubren cuatro nuevos genes del cáncer de mama

Un consorcio internacional, que incluye a varios científicos españoles, ha identificado cuatro genes susceptibles de causar cáncer de mama. El que tiene más peso es el FGFR2. Las personas que los poseen tienen un 3% más de posibilidades de contraer la enfermedad. Así lo manifestó ayer Javier Benítez, director del programa de genética del cáncer humano, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), quien ha participado junto con Roger L.Milne, Gloria Ribas y Anna Gonzalez-Neira en esta investigación sobre el cáncer de mama, publicada en el último número de la revista Nature.

Los resultados de este trabajo, a cargo del consorcio internacional creado hace dos años y en el que participan más de veinte grupos de investigación de América, Europa y Asia, van en la misma línea que otros dos estudios publicados en el último número de la revista Nature Genetics. Aparte del gen FGFR2, han sido descubiertos otros tres genes de susceptibilidad baja para provocar cáncer, que son los denominados TNRC9, MAP3K1 y LSP1, que aportan todos ellos un riesgo inferior al primero, con unos niveles de entre el 1% y el 2%, aproximadamente, indicó Benítez.

Estos cuatro nuevos genes se relacionan con un modelo poligénico de cáncer, basado en alteraciones de varios genes de riesgo bajo que tienen que coincidir en la persona para que ésta finalmente desarrolle la enfermedad. "Este tipo de genes", añadió el científico, "son los causantes del 95%, mientras que los hereditarios corresponderían al porcentaje restante".

En estos cánceres asociados a un modelo poligénico, cada uno de los genes alterados confiere a la persona un riesgo muy pequeño de desarrollar la enfermedad. Es decir, que alguien con sólo dos o tres de esos genes apenas estaría expuesta a riesgo alguno, pero sí serían susceptibles al mal aquellas personas con abundancia de esos genes. "Hasta ahora resultaba muy compleja la identificación de esos genes de susceptibilidad baja al cáncer, pero ahora disponemos de nuevas tecnologías que permiten analizar todo el genoma a la vez, como se ha hecho en este estudio", explicó Benítez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de mayo de 2007