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Elecciones 27M

Compromís destapa el patrimonio acosado por el urbanismo salvaje

Los candidatos denuncian la desaparición de edificios singulares y de la huerta

Salvar el patrimonio amenazado por el urbanismo salvaje. Ese fue el mensaje del día en la campaña de los partidos del Compromís, que prometieron un giro radical de la política urbanística si gobiernan tras el 27-M. Glòria Marcos, candidata a la Generalitat, junto al hotel de lujo surgido de la destrucción del balneario de las Arenas en Valencia, abogó por "la moratoria a los pelotazos urbanísticos". En Alicante, Esquerra Unida (EU) exigió la protección de las Torres de la Huerta.

Marcos y el candidato de EU a la alcaldía de Valencia, Amadeu Sanchis, escogieron el paseo marítimo para denunciar la política urbanística del PP, que en su opinión ha propiciado la depredación del territorio y el acoso al patrimonio artístico. El hotel de lujo construido sobre los restos del histórico balneario de las Arenas es "el ejemplo más claro" de la gestión urbanística del PP, "cuyo principal objetivo ha sido la destrucción del patrimonio cultural de Valencia", convertida en una "ciudad escaparate", criticó Marcos. El gobierno de Rita Barberá subastó el terreno del emblemático conjunto de edificios para que se levantara el hotel.

Justo detrás de esa fachada de lujo y glamour unida a la Copa del América "hay casas abandonadas y ocupadas por gente marginada que ahonda las diferencias sociales que existen en Valencia", continúo Sanchis apuntando hacia El Cabanyal, que espera desde hace años obras de rehabilitación mientras el PP insiste en prolongar la avenida de Blasco Ibáñez a costa de 1.300 casas.

Marcos abogó por "sustituir la moratoria de vivienda de protección oficial impuesta por el PP por una moratoria urbanística de izquierdas para paralizar pelotazos". Además, se declaró "indignada" ante las investigaciones judiciales que han revelado el incremento del patrimonio del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, del PP, y aseguró que "en un país normal no estaría en las listas" electorales.

Cerca del paseo marítimo, en el Mercado de El Cabanyal, el secretario general del Bloc y candidato del Compromís, Enric Morera, acompañado por Joan Mansanet, aspirante a concejal en Valencia, hizo una declaración "por un urbanismo de consenso" y denunció que el PP ha hecho del territorio "un enorme solar donde especular" que acorrala los paisajes que han forjado "la identidad" de los valencianos.

También en Alicante preocupa la protección del patrimonio natural. Los miembros de la candidatura de EU, con el alcaldable José Antonio Fernández Cabello a la cabeza, visitaron la Finca Morote, situada en la partida de Orgegia. Es una de las pocas fincas rústicas que sobreviven y cuyos propietarios han apostado por su uso agrícola y protección. Fernández Cabello defendió que estas fincas "formen parte del ámbito de protección del Plan de las Torres de las Huertas". Pero lejos de cumplirse esta petición, la finca, según EU, está seriamente amenazada por el nuevo plan general urbano de Alicante, que propone reclasificar esos terrenos en suelo urbanizable residencial. "Desde EU nos oponemos frontalmente a esta propuesta, y exigimos que la Finca Morote se clasifique como suelo no urbanizable de especial protección", dijo el candidato, que plantea en su programa un Parque Cultural de la Condomina que proteja la zona. En el mismo sentido, el viernes pasado, el colectivo Endavant entregó en el registro del Ayuntamiento 80 firmas más, con lo que son más de 300 las presentadas, para exigir la protección de las 30 torres tradicionales de la huerta de Alicante, de titularidad privada, que están abandonadas. Algunas de las torres, que datan del siglo XVI y XVII y servían de refugio ante los ataques de los piratas berberiscos, acumulan basuras y escombros. Sus dueños no las conservan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de mayo de 2007