Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Elecciones 27M

Zaplana pide a sus seguidores que se mantengan unidos y no pierdan a Ripoll

El sector zaplanista abarrota el Palau de Altea en una clara demostración de su fuerza

El zaplanismo sigue vivo y está en forma. El ex presidente de la Generalitat y actual portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Eduardo Zaplana, irrumpió en la campaña electoral para participar en un mitin en Altea junto a José Joaquín Ripoll, presidente provincial y representante del sector zaplanista. Zaplana, que fue ampliamente ovacionado por el público, que le pidió que vuelva "a casa", terminó alabando el equipo de Ripoll: "Único en España; no lo pierdas, y vosotros no perdáis a Joaquín", dijo instando así a la unidad de sus fieles seguidores.

El zaplanismo hizo anoche una demostración de su fuerza y de poder de convocatoria. Con un Palau de Altea lleno hasta la bandera, más de mil personas, la dirección provincial del PP alabó a su líder, Eduardo Zaplana. Durante toda su intervención pasó de puntillas por la política valenciana y optó por evitar referirse o valorar la gestión de Francisco Camps al frente de la Generalitat. El líder espiritual del PP dejó claro que José Joaquín Ripoll es su hombre de confianza, al que le pidió que no pierda "este equipo único". Y en primera fila estaban Julio de España, Gema Amor, Miguel Peralta, Juan Manuel Cabot, Carlos Mazón y Miguel Ortiz.

Zaplana, que sólo protagonizará este mitin en toda la campaña electoral y que no ha sido invitado esta noche a un acto en Benidorm con Francisco Camps, presidente regional, ni estará en el cierre de campaña, no se refirió expresamente a la crisis que enfrenta a las dos facciones del PP valenciano, los zaplanistas y campistas. Tan sólo mencionó que cuando perdieron las últimas elecciones nacionales, Mariano Rajoy les dijo que la vía más rápida para que el PP vuelva a La Moncloa es tener un partido "unido y cohesionado".

Mucho más directo se mostró el alcalde de Altea, Miguel Ortiz, quien proclamó ante el auditorio: "Juntos seremos invencibles, unidos insuperables", dijo en referencia a los zaplanistas, que han pasado un verdadero calvario por el proceso de confección de las listas del PP en el que han sido laminados y excluidos por el campismo. Por eso, José Joaquín Ripoll quiso recordar los momentos en los que los conservadores perdían las elecciones autonómicas y pidió a los presentes: "No seamos prepotentes, miremos atrás para aprender y no cometer los mismos errores, retomemos la senda de 1995", momento en el que Zaplana asumió las riendas del PP.

En su intervención, el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados se despachó a gusto analizando la política nacional. Zaplana arremetió contra el Gobierno de Zapatero por haber roto el consenso en política antiterrorista y de reformas estatutarias y territoriales, alabó la capacidad de Aznar, y arremetió contra los socialistas por su gestión. Zaplana admitió que la política "no es un camino de rosas" y agregó: "Ganaremos o perderemos, los votos van o vienen, pero en la vida no se puede perder el respeto". El escenario elegido para este acto no fue baladí. Precisamente en Altea es donde el zaplanismo consiguió una de sus últimas victorias orgánicas, cuando Ripoll fue elegido presidente provincial con el 70% de los votos y la nueva dirección apeló a la unidad. Precisamente, Miguel Ortiz hizo referencia a la vigencia del espíritu de Altea con el que el PP salió reforzado y unido.

Por último, Gerardo Camps, cabeza de lista autonómico y único campista presente en este cónclave zaplanista, aprovechó la ocasión para intentar destacar su vinculación con Benidorm, "el mismo pueblo que Gema Amor", y recordar de paso la etapa en la que colaboraba con Zaplana en el ministerio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de mayo de 2007