El Congreso aprueba sin apoyo del PP la ley que elimina las donaciones anónimas
La oposición considera que la reforma de la ley de 1987 "tapa vergüenzas" de los partidos
Francisco Fernández Marugán y Jaime Ignacio del Burgo, portavoces del PSOE y del PP en esta materia, habían trenzado lentamente un acuerdo en casi todos los puntos fundamentales. Y así discurría la ley, una iniciativa que partió de ERC, hacia el consenso, con la única prevención de la oposición de CiU a que desaparecieran los donativos anónimos. Pero entonces llegó la ruptura.
Según los socialistas, lo hizo por la voluntad de no pactar nada importante con el PSOE y porque la fiscalización obligatoria de todas las fundaciones puede perjudicar a FAES. Según el PP, lo que rompió el pacto fue el empeño de los socialistas por no retirar un apartado que, en su opinión, flexibiliza la financiación de partidos ilegalizados, como Batasuna. Y además la negativa a prohibir las condonaciones de deuda o el aumento de coste para el erario público.
Ayer Del Burgo añadió una crítica nueva: esta norma, dijo, sirve para "tapar las vergüenzas" de los partidos, al excluir a las organizaciones locales de la obligación de presentar al Tribunal de Cuentas sus resultados económicos anuales.
- Más dinero público. Los partidos recibirán el próximo año para sus gastos de funcionamiento 78 millones de euros (13 más que ahora), más una partida de cuatro millones para seguridad en prevención de ataques terroristas. Esto supone un 20% más que en el año en curso.
- Sanciones. "Cuando un partido obtenga donaciones que contravengan las limitaciones establecidas en esta ley, el Tribunal de Cuentas podrá proponer la imposición de una multa de cuantía equivalente al doble de la aportación ilegalmente percibida, que será deducida del siguiente libramiento de la subvención anual para sus gastos de funcionamiento". En 2002, último año fiscalizado por el Tribunal de Cuentas, se detectaron 8,8 millones de aportaciones opacas y el 93% de todas las donaciones las coparon el PP, CiU y PNV.
- 100.000 euros, donación máxima. Vale para los partidos, siempre con donante identificado. Las fundaciones podrán recibir 150.000 euros por persona física o jurídica y año.