Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Aznar y la carretera

En relación con las polémicas declaraciones del señor Aznar sobre el consumo de alcohol y la conducción, sólo recordar un párrafo del libro Aznar: la vida desconocida de un Presidente (J. Díaz Herrera e I. Durán) Barcelona: Planeta, 1999. Capítulo 4º Tal como es pp. 107-108: "Amante de la velocidad y de los coches potentes, en los años de su juventud fue el terror de la carretera. A los conductores del Partido Popular, Estanislao Cumplido de la Cruz y Juan Vilches, no les gustaba dejarle los coches porque los destrozaba. Años antes, en la etapa en que era diputado por Ávila, sus compañeros de partido temblaban cada vez que les pedía que fueran a recogerle a Madrid. "Yo voy a buscarle encantado pero no le dejo el coche, que luego las multas me vienen a mí", recuerda el entonces secretario técnico de AP, Sebastián González, incapaz de encontrar a un voluntario de Nuevas Generaciones dispuesto a ir a buscarle. En esa época, no había viaje en que no le parase la Guardia Civil por exceso de velocidad. Aznar, en la mayoría de las ocasiones, no se molestaba en discutir con el responsable de la patrulla de tráfico. Por el contrario, muy digno, les decía: "Cumpla usted con su deber, agente." Luego el partido pagaba las sanciones."

El resto del capítulo continúa mostrando una personalidad, digamos, sorprendente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de mayo de 2007