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Un niño de un año y medio logra sobrevivir en una trágica travesía en cayuco

82 'sin papeles', tres de ellos muertos y cinco hospitalizados, arriban a Gran Canaria

El fenómeno de la inmigración en barcas de madera desde las costas africanas hacia Canarias sumó ayer un nuevo héroe y tres víctimas mortales. Un niño de apenas año y medio sobrevivió a la tragedia que tuvieron que afrontar los últimos 82 inmigrantes subsaharianos que han logrado alcanzar estas costas. Su cuerpecito superó la prueba, abrigado por el calor de su madre, que lo protegió de las olas y del frío de la noche. Sin embargo, tres cadáveres yacían en el fondo de la barca de 17 metros cuando ésta fue remolcada hasta el muelle de Arguineguín, en Mogán (Gran Canaria).

A la 1.30 del sábado, los agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) identificaron la embarcación, que se encontraba a seis kilómetros de Pasito Blanco y se dirigía directamente a una zona rocosa, donde habría sucedido una tragedia mayor.

La tripulación de la patrullera de la Guardia Civil Almirante Díaz Pimienta localizó 15 minutos después al cayuco de 17 metros de eslora, con decenas de personas en su interior, les gritó en inglés y francés que permanecieran sentados sin moverse para evitar un vuelco, les lanzó unos cabos y los remolcó hasta el puerto de Arguineguín.

Ya protegidos por los diques y con todo el dispositivo de emergencia desplegado en el muelle, los agentes saltaron al cayuco y cargaron uno a uno con los inmigrantes, que apenas podían moverse, muchos descalzos y con sus caras llenas de dolor. En total, desembarcaron el cuerpecito de un niño de año y medio, otro menor de nueve años, sus dos madres y otras dos mujeres, además de 71 hombres adultos, aunque jóvenes. Cuando creían que la operación estaba a punto de finalizar, localizaron cinco cuerpos inmóviles en el fondo de la barca, tres cadáveres y dos personas con vida, aunque inconscientes.

"Estaban en muy mal estado", resumió José Marrón, portavoz del Centro Coordinador de Emergencias. Cinco sin papeles fueron hospitalizados por síntomas de deshidratación e hipotermia. Los tres cadáveres están en el Instituto Anatómico Forense y los supervivientes en la comisaría de la policía, donde siguen siendo atendidos.

Los ocupantes aseguran haber estado en el mar entre cinco y siete días, los tres últimos sin agua. También dicen haber zarpado desde Mauritania, lo que coincide con el tipo de barca, fabricada en fibra de vidrio con refuerzos de listones de madera para aumentar su capacidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de abril de 2007