Buscar temas

ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

jueves, 19 de abril de 2007
Crónica:Fútbol | Copa del Rey: Un gol para la historia

Messi, la versión moderna de Maradona

El sensacional tanto del delantero argentino ilumina la goleada del Barça al Getafe

RAMON BESA Barcelona 19 ABR 2007
Enviar Imprimir

Reapareció la mejor versión de Messi para suerte del Barça, que tuvo una pegada escalofriante en las botas de sus delanteros y una dirección brillante en la cabeza de Xavi. Aunque jamás dimitió, ni ante el gol disuasorio de Messi, el Getafe firmó la goleada como quien se siente el invitado de piedra de una fiesta en honor de un jugador único en el mundo.

Hay partidos que engañan desde la alineación, y el de ayer fue uno más. Aunque la afición aguardaba a Saviola, una solución individual a los problemas de equipo, Rijkaard recuperó a Gudjohnsen, tan olvidado últimamente en el Camp Nou que se le suponía camino de Manchester o de cualquier otro club inglés que necesite de un futbolista multiusos. No parecía la mejor solución. Gudy, además, se intercambiaba el puesto con Eto'o, que partía inicialmente desde la izquierda, circunstancia que redundaba en la sensación de que faltaba un extremo. El entrenador, al fin y al cabo, se había plegado a la demanda de Messi, empeñado en atacar desde la banda derecha después que el domingo se aburriera en el costado opuesto por más zurdo que sea de nacimiento. Messi reclamó que el encuentro pasara por sus pies y su monólogo resultó celestial desde que Jorquera le sacara un remate de gol a Casquero nada más comenzar la contienda.

Viva Messi, viva el tango, viva el fútbol de calle en tiempos de playa

A Messi le gusta jugar de fuera hacia adentro, regatear y recortar para encarar la portería, y no para combinar o abrir el campo. No es que sea un egoísta. Puede jugar solo o en equipo. Así quedó constatado en el gol de Xavi, que se apoyó en el argentino para tirar una pared y batir a Luis García con un remate tan preciso como exquisito porque con un solo movimiento realizó tres maniobras distintas: control orientado, giro y definición. Por un momento, la jugada pareció incluso insuperable, más que nada porque al Barça no sólo le costaba marcar goles en los últimos partidos sino que apenas generaba ocasiones. Falsa impresión. A la media hora, y en un partido de Copa entre semana, con un rival especialmente elogiado por su capacidad para competir con los mejores, Messi decidió reencarnarse definitivamente en Maradona y actualizar el gol del Pelusa en México-86. Messi es la versión moderna de Maradona.

Arrancó Messi desde su campo y en doce segundos eliminó a Paredes y a Nacho, a éste con un caño, recortó a Alexis y a Belenguer, y cruzó la pelota con la derecha hacia el fondo de la portería ante la impotencia de Cortés. Una jugada excepcional por su dificultad en la concepción y facilidad en la expresión. La conducción fue tan solemne como la aceleración por más que la definición resultara de una plasticidad sobrecogedora, imposible para cualquier rival. Origen y final de la jugada, Messi progresó con un cambio de ritmo y una velocidad incontestable para rematar sin ángulo con la derecha después de sentar al meta con la zurda. Igualmente bello fue el tercer tanto porque Messi recogió el centro de Deco con la derecha y se ganó el disparo con la zurda. Una nueva acción terminal que, sin embargo, pareció poca cosa después del que Messi dedicó a Maradona.

Aunque el impacto del gol de la pulga azulgrana era incontestable, el Getafe se sobrepuso de manera excelente y contó dos tantos en un abrir y cerrar de ojos ante el desespero de Rijkaard, que no entendió la dimisión defensiva de su equipo, entregado a Messi. Güiza no es Messi, pero sus remates son dinamita. Muy permeable, el Barcelona no atinó a contrarestar el juego del ariete visitante y su triunfo se vio seriamente cuestionado hasta que reaccionaron los delanteros. Gudjhonsen y posteriormente Eto'o aprovecharon las concesiones defensivas del Getafe, fuerte en el área rival y accesible en la propia. Ausente Ronaldinho, habría sido imperdonable para el Barcelona que se le escapara la victoria después de un gol de Messi tan bello que compite con el mejor que metió Maradona por más que se sepa que una ronda de Copa nunca competirá con un partido de un Mundial. Viva Messi, viva el tango, viva el fútbol de calle en tiempos de playa.

Messi celebra su primer gol al Getafe ante la presencia de Belenguer. / REUTERS

Messi (2-0, 28')Impresionante jugada indvidual de Leo Messi, que arranca desde su propio campo, deja atrás a cuanto rival le sale al paso, entra en el área y culmina su cabalgada regateando al meta rival y anotando a puerta vacía. Un gol calcado al de Maradona a Inglaterra. / ELPAIS.com

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »
 
 

Webs de PRISA

cerrar ventana