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Un reguero de denuncias y muchas disculpas

Los peruanos no salen de su asombro. No es la primera vez que el querido autor de La vida exagerada de Martín Romaña, entre tantas otras recordadas obras, es acusado de plagio. La denuncia más reciente la hizo el embajador de Perú ante las Naciones Unidas, Oswaldo de Rivero, sobre un artículo con la firma de Bryce, aparecido en la edición del 18 de marzo de este año en El Comercio, el decano de los diarios en Perú. De Rivero sostiene que, salvo mínimas modificaciones, es el mismo que él publicó en abril de 2005 en una revista local. El autor se disculpó con el embajador y responsabilizó a su secretaria de haber enviado un texto que él conservaba como bibliografía en su computadora. Ante la avalancha de denuncias, Bryce ofreció ayer mismo en El Comercio "las disculpas y autocríticas correspondientes", y se comprometió a velar por el más riguroso control de calidad que el medio exige.

Esta noticia ha circulado en los últimos días en distintos diarios locales y en muchos blogs.

Sin embargo, se han puesto al descubierto otros textos publicados también con la firma de Bryce que no le pertenecían. Tal es el caso del aparecido en la edición del 5 de marzo del año pasado en El Comercio sobre el Gobierno de George Bush y que, en realidad, era obra de Graham. E. Fuller, ex presidente del Consejo de Inteligencia Nacional de la CIA. Dicho ensayo fue publicado en diciembre de 2005 en La Vanguardia. Según Peru21, en esta ocasión, Bryce incluso tergiversó lo sostenido por Fuller.

La primera denuncia de plagio se remonta a julio de 2006 cuando Herbert Morote sostuvo que Bryce había publicado como suyo gran parte de un ensayo inédito que le había entregado para su revisión y opinión. En aquella oportunidad, Bryce negó el hecho y como prueba ofreció su vasta producción literaria. Morote inició acciones legales que aún no han concluido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de marzo de 2007