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Un congreso debate las claves del desarrollo sostenible en la ciudad

Los expertos destacan que la participación vecinal es fundamental en la política local

Los cambios que sufre el planeta generan un enorme interés, entre otras cosas, porque van más rápido de lo que los expertos auguraban. "Hay que aprovechar que está en boca de todos para convertir las ciudades en máquinas que funcionen bien", dice Emilio D'Alessio, presidente de la Coordinación de la Agenda 21 en Italia y participante en la Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles, que se celebra desde ayer y hasta el sábado en Sevilla.

Hace 13 años, 300 gobiernos locales firmaron en Dinamarca la Carta de Aalberg para luchar localmente contra el impacto del hombre sobre el medio ambiente. La carta aprovecha la cercanía de los ayuntamientos con la ciudad. 1.500 representantes municipales y expertos de más de 60 países se han reunido para compartir sus estrategias y crear ciudades sostenibles. El congreso fue inaugurado por el presidente de la Junta, Manuel Chaves, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona y el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín.

En la cita se analizará el progreso de la carta, que cristalizó en 2004 con un plan de 10 acciones: los compromisos de Aalborg, que permiten a cada región cumplirlos según sus problemas más inmediatos. En lo que coinciden los expertos es en que hay que reinterpretar el bienestar, haciendo hincapié en los peligros de un consumo excesivo.

El primero de los compromisos, la gobernabilidad, impulsa la democracia participativa. La ciudad, para los ciudadanos. "La participación reduce los conflictos y aumenta el sentimiento de comunidad", matiza D'Alessio. Otro de los puntos prioritarios del programa es Mejor movilidad urbana, menos tráfico.

Durante la inauguración se destacó su importancia: la mitad de los traslados que se realizan en coche son para cubrir una distancia de tres kilómetros.

Angers, la ciudad ideal

La localidad francesa de Angers, situada en el valle del Loira y declarada patrimonio mundial de la humanidad por la Unesco, es pionera y ciudad de referencia en la implementación de los compromisos de Aalborg. Gilles Mahé, primer teniente de alcalde y representante de la Asociación de Alcaldes de las Grandes Ciudades Francesas, iba de una ponencia a otra para compartir su experiencia.

Desde 1999, Angers se ha volcado en la Carta de Aalborg, "con la ambición de conseguir una ciudad mejor", añade Mahé. Los primeros esfuerzos fueron destinados a la movilidad; se construyó un tranvía y miles de kilómetros de carril-bici. Los 270.000 habitantes de la ciudad disponen de 1.000 bicicletas que pueden alquilar gratuitamente.

Angers también edifica aprovechando las condiciones naturales y respetando el medio ambiente, mantiene una economía local pujante y sostenible y promociona un consumo responsable. "No es posible para un gobierno lograr todo esto si está solo", dice Mahé, "es necesaria la participación de compañías privadas, de los bancos y de los ciudadanos; a todo el mundo le afecta la sostenibilidad, por lo que todos tienen que involucrarse".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de marzo de 2007