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Reportaje:

Ullrich pierde otra carrera

La Audiencia de Madrid rechaza el intento del ciclista alemán de evitar que una muestra de su supuesta sangre sea analizada en su país

El ciclista alemán Jan Ullrich ha intentado bloquear en España el envío de una muestra de su supuesta sangre a la justicia de su país, que le ha abierto un proceso penal por fraude. Ullrich es uno de los 51 corredores de diez países implicados en la Operación Puerto (la mayor trama mundial de dopaje en el ciclismo, desmantelada en España el pasado verano por la unidad de élite, UCO, de la Guardia Civil). Y no ha conseguido su objetivo.

La Audiencia de Madrid acaba de desestimar un recurso de los abogados de Ullrich y, en contra del deseo del ciclista, ha autorizado el envío a la fiscalía de Bonn de una muestra de la bolsa de sangre identificada con el número 1 y que los investigadores españoles le atribuyen.

Los agentes se incautaron el pasado verano de casi 200 bolsas de sangre y plasma pertenecientes a ciclistas y atletas depositadas en neveras de laboratorios de Madrid vinculados al médico Eufemiano Fuentes. Éste es considerado el cabecilla de la trama mundial de dopaje en el ciclismo. Según las pesquisas, la misma proporcionaba a ciclistas sustancias prohibidas (EPO, hormona de crecimiento...) y autotranfusiones de sangre con altas concentraciones de glóbulos rojos.

Tras aflorar la Operación Puerto, destapada por EL PAÍS, el Tour de Francia expulsó de su última edición a Ullrich y otros grandes favoritos, como el italiano Ivan Basso y los españoles Óscar Sevilla y Francisco Mancebo.

Asimismo, la fiscalía de Bonn abrió diligencias penales por fraude a Ullrich y Sevilla, dado que ambos pertenecían al equipo alemán T-Mobile. La justicia germana instó entonces, sin éxito, a Ullrich a cotejar su ADN con la sangre incautada en España. Ullrich se limitó a negar cualquier contacto con Fuentes y se resistió a que se cotejara su ADN. Pero la fiscalía logró realizar un registro en la casa que Ullrich posee en Suiza. En su ausencia, los agentes hallaron restos genéticos del ciclista y se incautaron de abundante material.

Al saber que su residencia había sido registrada, Ullrich se ofreció a viajar a Alemania y entregar voluntariamente una muestra de su ADN. Pero, a la vez que decía esto, sus abogados cuestionaron la legalidad del registro y pidieron a la justicia helvética, con éxito, que bloquease la entrega a Alemanía del material y restos genéticos intervenidos. Entre lo recogido había, según fuentes jurídicas, una fotografía de Ullrich y Fuentes juntos.

Finalmente, presionado por la prensa de su país, Ullrich entregó recientemente un pelo suyo a la fiscalía de Bonn. Sin embargo, y simultáneamente, sus abogados han tratado de bloquear ante los jueces españoles el envío de la muestra de sangre de la bolsa que se le atribuye y que fue solicitada por Bonn a España.

El juez Antonio Serrano, instructor de la Operación Puerto, autorizó el envío de la sangre a Bonn, pero los abogados de Ullrich recurrieron la decisión ante la Audiencia de Madrid. Alegaron que ello vulneraba derechos fundamentales de su cliente. Pero este triunal ha rechazado el recurso de Ullrich y ha autorizado el envío de la sangre basándose en el convenio de cooperación judicial europeo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de febrero de 2007