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Editorial:

Dura competencia

Microsoft lleva más de 20 años controlando el cerebro de los ordenadores de todo el mundo. El 90% de ellos funciona con su sistema operativo, que desde ayer tiene una versión: Windows Vista. A la firma de Bill Gates le ha costado cinco años de trabajo y 20.000 millones de dólares (unos 15.500 millones de euros), y se vende ya en unas 39.000 tiendas de 50 países.

Aunque la mayor parte de las revisiones editoriales realizadas otorgan al programa un notable alto, por la mejora de la apariencia gráfica y el aumento de la seguridad, Vista llega en un momento de intensa competencia para Microsoft. De hecho, Internet y las aplicaciones escritas en software libre tienen más posibilidades de acabar con la dominación de la que disfruta Windows en los ordenadores que el rosario de juicios y demandas que la compañía lleva sufriendo, a ambos lados del Atlántico, desde hace más de diez años.

Y es que el mundo de la informática ha cambiado radicalmente desde 2001, cuando Microsoft presentó Windows XP con escasa competencia. Ahora, los usuarios utilizan aplicaciones online (como las de Google o Yahoo) para escribir documentos, realizar hojas de cálculo, compartir sus fotografías u organizar su agenda, lo que hace que las aplicaciones del propio ordenador sean, para ellos, cada vez más irrelevantes.

Se trata, además, de aplicaciones gratuitas, mientras que el precio recomendado para la versión más simple de Windows Vista es de 160 euros. Apple y su ordenador Macintosh, mientras tanto, están logrando revivir gracias al tirón del reproductor musical iPod. Y las aplicaciones basadas en software libre, como el sistema operativo Linux o el navegador Firefox, han dejado de ser una excentricidad para plantar batalla a Microsoft en los entornos corporativos y los exploradores de Internet, respectivamente. La competencia es, por tanto, muy seria, y la explosión de la banda ancha, la pujanza de la llamada web 2.0 (aplicaciones que permiten a los usuarios compartir información por Internet), así como la intensa actividad de Google hacen esperar que aumente todavía más.

Microsoft se juega mucho. Windows supone aún el 65% de sus beneficios y, aunque la compañía insiste en destacar la robustez de Vista, éste es un sistema que precisa de ordenadores muy potentes. La compañía ha perdido una gran oportunidad al desaprovechar la temporada navideña, donde muchos usuarios renuevan sus equipos. No se puede predecir, por tanto, si Vista terminará su ciclo de vida controlando el 90% de los ordenadores, como han hecho sus hermanos durante las últimas dos décadas. Lo que sí sabe es que le costará mucho más conseguirlo.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de enero de 2007