Buscar temas

ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

lunes, 29 de enero de 2007

Haniya pide el cese de la violencia entre palestinos

Tras un sangriento fin de semana, en el que los grupos palestinos Hamás y Al Fatah no han cesado de matarse, herirse y secuestrarse, el primer ministro y líder islamista Ismail Haniya convocó ayer una reunión de urgencia de su Gobierno para lanzar un llamamiento de calma: "Nos dirigimos al pueblo para que mantenga la unidad nacional. Debemos intentar imponer el diálogo y el sentido común".

Pero hace tiempo que Haniya -al igual que su rival el presidente Mahmud Abbas- no controla la situación en las calles, dominadas por la sinrazón y las milicias cargadas de armas y ganas de venganza. Ayer, en Cisjordania hubo nuevos enfrentamientos, con cuatro muertos, una decena de heridos y 13 secuestros de milicianos de ambas facciones. A los brazos armados de Al Fatah y Hamás se han sumado los organismos de seguridad palestinos, identificados con Abbas, y la fuerza policial del Gobierno islamista. La población civil asiste a esta guerra interna, temerosa de salir a la calle.

Los 26 muertos de esta nueva explosión de violencia y la incapacidad de los líderes palestinos para imponer una tregua han servido para que entre en acción Arabia Saudí. El rey Abdulá invitó ayer a las facciones palestinas "a dialogar en La Meca, sin interferencias extranjeras". Hamás y Al Fatah se apresuraron anoche a aceptar la invitación saudí.

 
 

Webs de PRISA

cerrar ventana