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Entrevista:FERNANDO VALLESPÍN | Presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas

"Soy el Arguiñano de las encuestas"

Con 52 años y dos hijos, se dice enamorado del mundo clásico, de Grecia y de Roma. Cuenta que su "única virtud" es ser bastante trabajador y muy amigo de sus amigos, "hoy, cuando las amistades son tan instrumentales". Piensa que en España hay una democracia madura. Le gusta mucho el fútbol, y cree más en los políticos que en los obispos

Pregunta. ¿Es usted el Arguiña-no de las encuestas?

Respuesta. Por la dimensión pública, quizá sí. Soy el Argui-ñano de las encuestas.

P. Y deja todos los datos rico, rico, y con fundamento.

R. Bueno, no hace falta elaborarlos mucho, porque nuestra cocina se basa fundamentalmente en la materia prima, más que en la elaboración propiamente dicha.

P. ¿Cuántas estrellas Michelin cree merecerse?

R. Como soy muy autocrítico, yo diría que una. Pero de paso diría también que no hay muchas casas de encuestas que merezcan la estrella Michelin.

P. En las elecciones europeas erraron la participación en 30 puntos. ¿Qué usó, bola de cristal?

R. Eso fue un error inicial, pero desde entonces hemos dado siempre en el clavo. Sobre todo, en las catalanas.

P. Dice tener una "vinculación intelectual" con Zapatero. ¿Hablan de Kant cuando se ven?

R. No. Yo creo que tenemos una sintonía en nuestra concepción de la política, basada en la idea de la creación de mecanismos imprescindibles para acercarse a la ciudadanía.

P. Siempre hablan de política. Nunca de mujeres.

R. Pues con Zapatero es de las pocas personas con las que no hablo de mujeres. Con los demás, es un tema recurrente.

P. ¿Qué remite tenían los jamones que le mandaron en Navidad?

R. Sólo recibí uno, lamentablemente, de la Fábrica de la Moneda y Timbre, de la que soy consejero asesor. No tiene nada de chispa.

P. ¿Por qué todos los políticos suspenden en las valoraciones?

R. No todos. En la última encuesta aprobaban los vicepresidentes y, que yo recuerde, Alonso, Rubalcaba y Juan Fernando, aunque no sé si alguno estaba en 4,9.

P. Zapatero suspendía.

R. Yo creo que es por una percepción de bronca en la política, que acusan especialmente los dos grandes líderes. Zapatero salió con un 4,8, pero Rajoy tuvo un 3,7.

P. ¿Y usted qué nota pondría a nuestros políticos?

R. Si hay que comparar con otros países, un 6,5. Son de más calidad de lo que muchas veces pensamos.

P. Es usted el hombre del barómetro. ¿Qué tal tiempo hace en España?

R. De momento, y contrariamente a lo que ocurre en la calle, hace un poco de frío. Pero yo soy de natural optimista, como el presidente.

P. ¿En qué zonas llueve más?

P. Yo creo que sobre todo llueve en Madrid. Cuando uno va a otras ciudades de España, siente como un relajo, no hay crispación.

P. Cuando oye a todos los partidos que van a ganar, ¿le salen las cuentas o le da la risa?

R. Sobre todo, no me salen las cuentas.

P. ¿Lo del CIS son más radiografías o más colonoscopias?

R. Yo creo que son radiografías. Pero el mundo social no está escrito en lenguaje estadístico. Los datos hay que interpretarlos.

P. En un artículo decía que la ONU se ha quedado pequeña. ¿Cree en los extraterrestres?

R. Sí, creo que hay vida extraterrestre. Pero no creo en los extraterrestres de las películas.

P. ¿Se encuentra aburridito o más bien lanzado?

R. No, no me considero aburrido. Me considero tímido. Y, siendo tímido, pues poco lanzado. No tengo problema en enfrentarme a un auditorio de 300 personas para dar una conferencia, pero luego...

P. ... Para ligar...

R. Para ligar nunca tuve problemas, cuando ligaba [ríe]. Ahora ya, todo fue hace 20 años. Hombre, hay un cierto ligue tontorrón, que es inevitable seguir practicándolo.

P. ¿En qué ámbito se exhibe?

R. Trato de hacerlo en todos, menos en el del trabajo. Me gusta la relación con las mujeres e, inevitablemente, uno puede estar flirteando sin darse cuenta.

P. ¿Se considera un chico de éxito?

R. ¿En qué? [ríe] Bueno, vuelvo a decir que todo fue hace 20 años. Ahora, la verdad es que ya no tengo tiempo ni para pensar en ese tipo de cosas.

P. ¿El CIS tiene una cocina, físicamente hablando?

R. Tenía, pero ya la quitamos. Era el apartamento que tenían los ministros de Cultura.

P. ¿Haberla quitado es señal de independencia por su parte?

R. Es una señal de independencia, sí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 2007