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Reportaje:LA VUELTA AL TERROR

La esperanza rota

Estupor y hastío en el mundo de la cultura tras la situación creada por los asesinatos

Rabia, estupor, hastío, rabia. Una esperanza rota. Profesores, pensadores, escritores, artistas. Quisimos saber, entre los encuestados, qué había pasado por su cabeza en aquel momento del tremendo bombazo de Barajas, y después quisimos saber cómo veían el futuro.

BERNARDO ATXAGA, escritor

"Desesperación, hastío"

"Primero me dijeron que no había muertos, y pensé que era deprimente observar que por segunda o tercera vez se iba al garete la posibilidad de acabar para siempre con el problema de ETA. Pensé también que, si no había muertos, ese fracaso podía permitir acelerar el proceso, de alguna manera... Pero horas más tarde supe que podía haber dos muertos. Desesperación, hastío, ¡por qué no me marcharé a Australia!... Esa presencia de los muertos convertía en feo, muy feo, el paisaje que se abría delante... Lo que ha ocurrido nos pone ahora en una atalaya que nos permite ver que lo que ha pasado y lo que vendrá es un paisaje terrible... ¡Nuestra generación nació con este asunto, y va a morir con este asunto! Y lo que se ve desde esta atalaya, también, es que había mucha gente que no quería la solución de este problema; supongo que era más la que lo quería solucionar, pero ha podido la que no lo quería solucionar... Y lo que vemos también es que la política parece que puede hacer poco. Y enfrente hay un núcleo de no más de un centenar de personas que ni aceptan la legalidad ni las mínimas bases democráticas. Hay que hacerles cambiar; de ellos hay que esperar muy poco, pero hay que conseguir ese poco, y ese poco es que depongan las armas".

Nuria Espert: "Tuve esperanza, pero siempre vi encima del proceso una muerte anunciada"

Bernardo Atxaga: "De ellos hay que esperar muy poco, y ese poco es que depongan las armas"

Juan Marsé: "Hay que negociar, mal que le pese a la derecha; me niego a abandonar la esperanza"

José Saramago: "Lo importante ahora es apoyar al Gobierno y aparcar las diferencias"

Mario Vargas Llosa: "Una gran frustración. Siempre pensé que la tragedia podía llegar"

CABALLERO BONALD, escritor

"Desconcierto, rabia"

"Una mezcla de asombro, desconcierto y rabia, ¡retrocedemos a los años peores de ETA! Lo que parece evidente es que el frente más duro se ha impuesto al frente dialogante, y eso es lo peor que podía ocurrir. Pero surge una alarma que me preocupa mucho, y es lo que está pasando en la derecha. Se revela un franquismo latente; esas concentraciones son un síntoma; reúnen a la Cope, a la derecha aznariana y a la Conferencia Episcopal, y a mí me parece que juntas son una versión actualizada de Fuerza Nueva y los Guerrilleros de Cristo Rey. ¿Y ahora? Ahora estoy igual de intranquilo. Zapatero había dado pasos muy importantes; a lo mejor le faltó decisión para resolver aspectos básicos de este proceso. Por ejemplo, el acercamiento de los presos y la normalización política de Batasuna. No se atrevió a ir en contra de las presiones atroces del PP y de la derecha".

ADELA CORTINA, filósofa

"La moral por los suelos"

"Fue un día de tener la moral por los suelos. No podía dejar de pensar, naturalmente, en el pánico de las gentes que estaban en el aeropuerto en ese momento, en el sufrimiento de los heridos y en los familiares de los desaparecidos. E, inmediatamente, en la urgencia de recomponer un pacto antiterrorista, que aglutine a las diferentes fuerzas democráticas para acabar con el terrorismo de ETA. A fin de cuentas, la política debería consistir en el ejercicio de la responsabilidad, que en este caso reclama -creo yo- no partidizar la vida pública, no considerar el problema del terrorismo etarra como una fuente de votos, sino de sufrimiento injusto, con el que hay que acabar. No sólo con las muertes, sino con toda suerte de agresiones y con la falta de libertad en la vida cotidiana".

AGUSTÍN DÍAZ YANES, cineasta

"Aislar a Otegi"

"Un acto horrible de una organización horrible y estúpida. Hastío. Era una buena oportunidad para que esos anormales acabaran su estupidez, y la echaron por la borda. Estúpidos. Ahora te hablo desde Amsterdam, estoy aquí en un país civilizado, te levantas, miras alrededor, y de pronto te acuerdas de tu país. ¡Otra vez lo mismo! ¡Vaya desastre, esos tarados, tendríamos que dejar de darles importancia, tendrían que estar en las cárceles, pudrirse en ellas! Lo intentó Aznar, lo ha intentado Zapatero, y siguen tirándolo por la borda... ¿Qué ha de hacer la sociedad civil? Ya hace mucho, apoya los procesos que ha habido, y ésa es su misión, apoyar a los Gobiernos. Ni Aznar ni Zapatero tienen la culpa de que hayan fracasado los procesos. De todos los que hablan ahora, el más sensato es Imaz. Y el que más tonterías dice es Otegi. ¡Habría que aislarlo, que dejara de decir esas idioteces en televisión. Es un pelele!".

NURIA ESPERT, actriz

"Una muerte anunciada"

"Como tenía la convicción de que el Gobierno no podía estar haciendo lo que decía el PP que estaba haciendo, y veía tan nerviosos a los siniestros batasunos, temía que la banda terrorista diera un simbólico puñetazo en la mesa, y eso es lo que han hecho esos criminales. No pude evitar tener esperanza en el proceso de paz, a pesar de que siempre le vi encima una muerte anunciada. ¿Intentarlo de nuevo? ¿Dejarlo para siempre?"

ÁNGEL GABILONDO, filósofo, rector

"Maldad"

"Torpeza y estupidez que terminan funcionando como la maldad. La violencia me parece inexplicable. Produce en ti como una quiebra. Luego te rehaces, piensas en los que, como tú, quieren y necesitan la paz, somos muchos; pero hay muchos también que la necesitan pero no la quieren, y otros que ni la quieren ni la necesitan... Y para resolverlo no habrá más caminos que procesos de paz, no habrá más caminos. Y una alerta contra la miseria moral: que la sociedad no se sitúe a la altura de esa miseria moral; el mayor éxito del terror es que nos pusiéramos a su nivel de estupidez y miseria. Es la hora de la gran política, de las personas con capacidad de liderazgo. No podemos estar supeditados al ritmo de los actos de violencia; tenemos que sobreponernos y encontrar cauces, no rendirnos jamás".

ÁNGEL GONZÁLEZ, poeta

"Negociar, hablar"

"Un desastre que parecía superado. Una vuelta atrás, un retroceso hacia una zona por la que parecía que no íbamos a transitar otra vez. Tuve una sensación de catástrofe. Un problema sin sentido, y el sentimiento de que no se avanza, de que no podemos salir de esto. Nos toca seguir esperando, llegar a una nueva negociación. Negociar, hablar. Este último acto salvaje no debe excluir esta posibilidad".

ÁNGELES G. SINDE, cineasta

"Luz de gas"

"Mi hija veía dibujos animados, en TVE, e interrumpieron. Ahí me enteré. Lo primero que pasó por mi cabeza fue negarlo, convencerme a mí misma de que aquello no podía tener la magnitud que empezaban a atribuirle... Y la verdad es que abrigué la esperanza de que Otegi aprovechara su comparecencia de la tarde para cambiar el rumbo de las cosas... Qué va. Luego empezó un griterío, insultos de unos contra otros, y acaso como soy una mujer del cine recordé la película Luz de gas: si la bomba la han puesto los de la ETA, ¿de qué estamos hablando? Los políticos son como esas familias en las que cuando hay un problema se ponen a discutir el padre y la madre. Aquí grita toda la familia, nadie le pide responsabilidades a Otegi... Esa comparecencia me desinfló muchísimo. Y algo que me sorprende: ¡hasta hoy ni sabíamos los nombres de los fallecidos, había que escarbar en las noticias para que pasase a primer plano lo que debería haber estado desde el principio, que ETA ha matado a dos personas. Quizá si no hubieran sido extranjeros, sino dos concejales, ponte tú, o una madre con su hijo, españoles los dos, esa misma tarde habríamos salido todos a la calle como cuando murió Miguel Ángel Blanco".

JOSÉ ANTONIO MARINA, filósofo

"Desconcierto"

"Sensación de impotencia. ¡Cómo hacer comprender a la gente lo que es de veras ETA! Y lo que me desconcierta más es que siga habiendo en Euskadi quienes consideran salvadores a esta pandilla de asesinos... A pesar de que Zapatero haya sido criticado, creo que él y todos los demócratas han hecho todo lo posible por llevar adelante un proceso que ahora se interrumpe... Cuando Ibarretxe reclamaba generosidad del Estado de derecho: ¡pero si no ha podido ser más generoso el Estado de derecho! En ese sentido, los demócratas tenemos que mantener un sentimiento de total tranquilidad... Y ahora ¿qué? El Gobierno se ha arriesgado con una oferta avalada por el Congreso. No tienen razón los que piensan que se acabó el mandato parlamentario".

JUAN MARSÉ, escritor

"Miseria moral"

"Mi primera reacción fue de sorpresa, que enseguida fue indignación... Una sorpresa relativa: una banda criminal es capaz de las mayores salvajadas. ¿Que rompieran el alto el fuego? Ellos se lo guisan y se lo comen, lo proclaman y lo rompen. Mientras tanto, los demás creíamos que estábamos en el buen camino. La euforia de Zapatero antes del atentado revela que era un ingenuo o que estaba mal informado. Indignación: me lo veía venir. Y aquí quisiera hablar del miserable comportamiento del PP, que, mientras seguía el proceso, afirmaba por todas partes que Zapatero se había rendido a la banda criminal. La prueba de que no ha bajado la guardia ni ha hecho concesión alguna es el propio atentado en la T4... Otra cosa miserable: esas concentraciones de las víctimas del terrorismo, en las que se llama asesino al presidente. Por mucho respeto que me merezcan las víctimas, creo que esas actitudes suyas, enarbolando banderas, hacen emerger la España franquista... ¿Qué va a pasar? Se ha roto la posibilidad de establecer algún tipo de diálogo que lleve a alguna solución... La esperanza no se pierde, pero éste es un batacazo muy fuerte para las expectativas que pudo haber. Yo me niego a abandonar la esperanza de una solución. Pero hay que negociar, mal que le pese a la derecha. Al PP lo que le aterroriza es la idea de que sea un Gobierno socialista el que lo resuelva".

ANTONIO MUÑOZ MOLINA, escritor

"Una vejación"

"Tenía que llevar a mi hija esa mañana a la terminal 4. Se confirmaron mis peores barruntos, el sentimiento de vejación de ver un país entero dependiendo de individuos con capuchas... Esas actrices que repartían flores como si repartieran esperanza... ¡La esperanza no me la dan los pistoleros! Toda la situación que ha precedido a este atentado me ha parecido vejatoria para la dignidad democrática del país. Sentí eso: la humillación de un Estado que no ha sabido tener dignidad. La dignidad de un Estado es hacer cumplir la ley. Una vejación inmunda, cometida por esa gentuza incalificable. ¿El porvenir? Que todos ellos deben acabar en la cárcel, con condenas severas que deben cumplir en su integridad. El Estado democrático es vulnerable cuando no emplea la fuerza que tiene, la de la soberanía y la de la legalidad. Las democracias han sido derrotadas cuando han abdicado de su propia fortaleza. ¿Mi estado de ánimo? Rabia. Rabia".

ÁLVARO POMBO, escritor

"¡Convencerlos!"

"Estaba firmando novelas mías en la librería Alberti, de Madrid. Estas noticias nos cogen a los madrileños como si estuviéramos acolchados, en un estado de somnolencia, así que hasta la tarde no me di cuenta de la verdadera dimensión del desastre. Ahora sé que no es el momento de criticar al presidente, pero sí creo que debemos criticar su optimismo del día anterior... Aunque ese tipo de cosas las decía Aznar y las dice Zapatero: 'Créame usted...'. ¿Y ahora qué se hace? Es lo que dice Imaz, que me ha gustado mucho como lo ha dicho: el proceso está roto. Y no se puede continuar. ¡Pero hay que saber que hay que continuar! Si hace falta, hay que convencer a los cientos de miles de votantes de Batasuna de que así no se puede seguir, y hay que convencerlos, no se los puede pasar a cuchillo, no se puede bombardear Euskadi como se bombardea Irak! Y PP y PSOE tienen que ponerse de acuerdo. Ya se sabe que el PSOE tiene culpas, como las tiene el PP, pero no hay derecho a esas exigencias de Rajoy -'¡Yo exijo a Zapatero!'-... El presidente tiene tanto interés en resolver esto como cualquier bien nacido. ¡Y todos somos bien nacidos! Hay que rebajar las hostilidades. Y llegar, si cabe, a una gran coalición de todos los partidos, los nacionalistas y los no nacionalistas. Y continuar el proceso".

CARMEN RIERA, escritora

"Ignorancia calculada"

"Sensación de impotencia, estupor, horror. Tristeza ante lo irracional: ETA opone ignorancia ante lo que es el Estado democrático. ¡Le exige al Gobierno que controle a los jueces! Es una ignorancia calculada, desde luego. ¡Cómo va a interferir el Gobierno con los jueces! Ahora lo que hay que esperar es que la oposición y el Gobierno se pongan de acuerdo, que lleguen a un pacto que funcione, que es lo que demanda la sociedad. ¡Los partidos van a su bola, parece que sólo piensan en las elecciones! Y los ciudadanos estamos fastidiados y desilusionados. Y, claro, lo fundamental: ETA ha de dejar de matar. Para que el proceso continúe y no siga esta violencia absurda".

JOSÉ SARAMAGO, escritor

"Una pesadilla"

"Me acababa de despertar; mi mujer, Pilar, entró en el cuarto y me dijo lo que había sucedido. ETA, una bomba en Barajas. Yo estaba aún con lo que quedaba del sueño. Y entré como en una pesadilla. De un sueño normal a una pesadilla. Y cuando me recuperé de ese estupor sentí una enorme frustración personal, como si yo hubiera alimentado un sueño que de pronto se rompía en pedazos. Todo se desvanecía. ¿Y ahora? Lo importante ahora es apoyar al Gobierno, que es el Gobierno legítimo; hay que poner entre paréntesis las diferencias, y el PP debe aparcar sus obsesiones semánticas. ¿Suspensión? ¿Ruptura? Me preocupa la cortedad de miras del PP, que ha hecho del enfrentamiento la base de su estrategia. ¡Los que han roto el proceso son los de la ETA, no el Gobierno!".

AMELIA VALCÁRCEL, filósofa

"¿Cuándo acabarán las guerras carlistas?"

"Lo primero que me pregunté, si había víctimas, si esta gente había logrado matar a alguien. Los edificios son de hormigón, se vuelven a hacer. Las personas no se pueden rehacer. Las ha habido, ha habido muertes. Duro y feo asunto. Y lo segundo que pensé: a ver cuándo acaban las guerras carlistas. Seguimos con una herida abierta que abrió el tradicionalismo, ha ido cambiando de protagonistas, pero ahí sigue pesando la convivencia de una democracia que se merece algo mejor que esto. Y lo tercero: que nuestro problema más grande es planetario, de dónde sacamos instituciones que impidan el calentamiento planetario. ¡Pero parece que estas personas no se enfrían! Su punto de vista es demasiado limitado, y ellos mismos han de darse cuenta de ello. ¿Y mañana? Habrá que rehacer el aparcamiento de la T4; también fue un atentado estético. Han dañado, y mucho, la imagen internacional de España. ¿Y después? Rehacer este proceso. De todas maneras hay que insistir. Muy mal está esto, ¡pero la oposición! No colabora porque se hacen muchas concesiones, ¡y la banda atenta porque no se han hecho concesiones! La paz hay que ganarla, sin más, que se vayan los aires de tantos sabios".

MARIO VARGAS LLOSA, escritor

"Pero ¿no habíaun proceso de paz?"

"Pero ¿no había un proceso de paz en marcha? Eso es lo que querría decir. Estoy fuera de España, no tengo todos los datos, y ésa sería mi reflexión principal, esa pregunta. ¿Mi sentimiento personal? Una gran frustración. Pero no una sorpresa. Siempre pensé que la tragedia podía llegar, no imaginé nunca que ETA tuviera la intención de deponer las armas ni de renunciar a las finalidades últimas de su organización. Fui siempre bastante escéptico. Una frustración como la de la inmensa mayoría de los españoles, muchos de los cuales vieron con ilusión esta posibilidad. Pero no he sentido sorpresa. ETA quería ganar posiciones, no era sincera su voluntad de llegar a un acuerdo. Siguen manteniendo sus reivindicaciones de secesión, de independencia... Y, lamentablemente, hay que temer nuevas bestialidades".

José Ramón Rekalde: "La situación es trágica para ETA"

EN ABRIL DE ESTE AÑO José Ramón Rekalde, que sufrió un grave atentado de la banda terrorista ETA, nos descubrió cuál era su lugar preferido en San Sebastián, su ciudad. Años atrás, después del atentado del que se salvó de milagro, el socialista que había puesto en marcha las ikastolas como consejero de Justicia del Gobierno vasco, andaba con escolta, y debía mantener en secreto sus itinerarios. Cuando la banda terrorista declaró la tregua, Rekalde paseó libre por Donosti y se sentó ante su paisaje más querido, en el puerto. Esta semana recibió la noticia de que la negra mano del terror volvía a matar, y se hizo esta reflexión: "He pasado del optimismo a una nueva reflexión sobre el dolor que dejan estos crímenes. Y también he pensado sobre cómo se va a profundizar en esta situación trágica, y sobre todo cómo va a profundizar ETA, para la que la situación es más trágica aún; es trágica, inexorable para Eta. Porque esta barbaridad se produce cuando ETA percibe la imposible existencia de un precio político; a ver cómo resuelve la percepción de su propia derrota hasta la asunción consciente de esa misma derrota". ¿Y qué hay que hacer? "Hay que mostrar firmeza en la lucha contra ETA, y evitar que se desplace ese problema a un problema de reproches mutuos: por una parte que el Gobierno no ha sido claro, y, por otra, que la oposición no lo ha apoyado. Esa discusión va en contra de la lucha común que debemos llevar adelante. Y sería una discusión interminable". ¿Cambiará la vida cotidiana? "Haré lo que me digan. La percepción que tengo es que no va a cambiar".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de enero de 2007

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