Una vecina de Barcelona recupera la ciudadanía española, que perdió por error
Adelina Kola nació en Guinea en época colonial y con plenos derechos
Maria Helena Bedoya es la abogada que ha defendido el caso de Adelina. Durante los últimos cuatro años, ha iniciado procedimientos y presentado decenas de recursos. Entre otras actuaciones, acudió al Defensor del Pueblo y presentó documentos para demostrar que había sido reconocida como española en los últimos 10 años, pero le fue denegado. Al final, optó por solicitar para su cliente la carta de naturaleza.
Bedoya le explicó el caso de Adelina a Aurelia Álvarez, profesora de Derecho Internacional de la Universidad de León. Junto con ocho alumnos, Álvarez estudió casos de extranjeros que han obtenido la nacionalidad española por carta de naturaleza. En total, 172 reales decretos dictados desde el año 1995.El dictamen de Álvarez fue cedido a Bedoya de forma altruista. Bedoya se lo hizo llegar a Carles Campuzano, diputado de CiU al Congreso, que se lo entregó en persona al ministro de Justicia, explicándole que existía un expediente desde hacía tres años a la espera de devolver a Adelina su condición de ciudadana. "Adelina se encontraba en una situación terriblemente injusta", afirma Campuzano.
El pasado mes de noviembre, el BOE publicó el real decreto que otorga la nacionalidad española por carta de naturaleza a Adelina. "Me cayó el maná del cielo", afirma. Cuando piensa en el calvario por el que ha pasado, reconoce que muchas veces ha estado a punto de dejarlo todo y marcharse a Guinea.
Adelina ha tenido dificultades para cobrar su pensión, vender su piso y ejercer su derecho a voto. El año pasado se casó su hijo, que vive en Londres, y no pudo asistir a la boda porque no podía salir del país. "Lo primero que voy a hacer cuando tenga la documentación es ir a ver a mi hijo", asegura. Y explica: "Después iré a pasar el verano a Guinea".
La carta de naturaleza se ha concedido para lograr la nacionalidad española a extranjeros descendientes de nobles. También a personas destcadas en los campos de la ciencia, la economía o la cultura. Se hicieron españoles a través de esta figura jurídica los brigadistas internacionales que lucharon en la Guerra Civil española y las víctimas y familiares de los fallecidos en los atentados del 11-M. Por este motivo, Álvarez siempre ha pensado que la carta de naturaleza es un "privilegio" y que puede causar "discriminación".
El diputado Campuzano piensa que el caso de Adelina demuestra que la carta de naturaleza "es sensible a otras realidades". Y también, agrega el diputado de CiU, que no se concede solamente a personas "en las que hay un interés".