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El desafío iraní

Varios rabinos asisten en Irán al seminario sobre el Holocausto

El presidente Ahmadineyad intenta abrir un debate sobre el "mito" del genocidio judío

Nunca la República Islámica había reunido a tantos rabinos. Pero ayer, la media docena de miembros de Karta Naturei duplicaban a los clérigos chiíes en la inauguración del seminario El Holocausto revisado: una perspectiva global. Su oposición a la existencia del Estado de Israel les ha convertido en coyunturales aliados del Gobierno de Mahmud Ahmadineyad, empeñado en abrir un debate sobre el genocidio de seis millones de judíos, que califica de "mito histórico".

"El propósito de esta conferencia no es negar el Holocausto o confirmarlo", subrayó el ministro iraní de Exteriores, Manucher Mottaki, al inaugurar el seminario. Mottaki pretendía salir al paso de las críticas internacionales a la convocatoria, organizada por el Instituto de Estudios Políticos Internacionales, dependiente de su departamento. Ninguna Embajada europea envió representantes "para no hacerles el juego", según una fuente diplomática. Estados Unidos, Israel y Alemania han condenado la cita.

Sin embargo, las intervenciones de la primera jornada parecían contradecir al ministro. Con títulos como El vocabulario irracional del profesorado estadounidense en relación con el Holocausto o La necesidad de revisar el Holocausto, la mayoría de los participantes, venidos de una treintena de países, no disimulaban su convicción de que el genocidio judío ha sido ampliamente exagerado o incluso que nunca se produjo, algo que en Alemania, Austria o Francia les llevaría a la cárcel.

Uno de ellos, el australiano Fredrick Töben, incluso utilizó un modelo en miniatura del campo de concentración de Treblinka, con figurines y trenes a escala, para tratar de demostrar que no existieron las cámaras de gas. Töben ha estado encarcelado en Alemania por incitación al odio racial. Pero los organizadores ignoraron la marginalidad académica de sus invitados e insistieron en que la conferencia proporciona una oportunidad para discutir el Holocausto al margen de las restricciones y tabúes que impone Europa.

Pero para los iraníes asistentes, jóvenes diplomáticos y periodistas, las estrellas de la reunión eran sin duda los rabinos. Con sus tirabuzones y levitas negras, daban la oportunidad de demostrar que, como subrayó Mottaki, la conferencia no tiene contenido racista.

"Hemos venido para denunciar que el sionismo y el Estado de Israel están usando la sangre de los millones de judíos que murieron víctimas del Holocausto para avanzar una rebelión contra Dios y oprimir a los palestinos", declaró el rabino David Weiss en un descanso de la reunión. Weiss, como todos los miembros de su grupo, lucía bajo su levita una bandera de Israel tachada con una línea roja en la que podía leerse "Somos judíos, no sionistas".

Los miembros de Karta Naturei, un grupo que llegó a tener un ministro en el Gobierno de Yasir Arafat, se oponen a la existencia de Israel por razones religiosas, pero no niegan el genocidio judío. "No podemos tener una patria hasta que no regrese a la tierra el Salvador", explicaba Weiss en un vestíbulo del que colgaban numerosos carteles sobre los "mitos" del Holocausto.

Preguntado si no se sintieron ofendidos cuando Ahmadineyad negó la muerte de seis millones de judíos, Weiss contestó: "No estoy seguro de que dijera eso; lo que dijo fue que los sionistas dan la vuelta a la verdad y utilizan el genocidio como pretexto para subyugar a los palestinos. Fuimos a verle en Nueva York, hablamos con él durante una hora y quedamos satisfechos. Nos dijo que no negaba la muerte de los judíos, pero cuestiona por qué se aprovechan de eso para oprimir a los palestinos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2006