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Se presenta en Madrid un informe sobre tráfico de órganos en China

"Sus órganos vitales, incluyendo corazones, riñones, hígados y córneas fueron sustraídos simultáneamente de manera no voluntaria para ser vendidos a precios elevados". Es la conclusión del informe Investigación Independiente en Canadá sobre denuncias de extracción masiva de órganos a practicantes de Falun Gong en China que David Kilgour, ex secretario de Estado de Canadá para la región Asia-Pacífico, presenta hoy en Madrid.

Falun Gong es una práctica de ejercicios y meditación china, según sus seguidores, y un "culto satánico", según el Partido Comunista Chino, que la ilegalizó en 1999. Desde entonces, Amnistía Internacional y Human Rights Watch han denunciado la persecución y tortura de los practicantes de Falun Gong, retenidos en campos de trabajo. El pasado 20 de junio el Tribunal Supremo admitió la querella por genocidio y torturas interpuesta por 15 practicantes exiliados en distintos países. El Supremo falló que la Audiencia Nacional era competente para investigar los hechos, porque China no ha suscrito el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional y su código penal no contempla el delito de genocidio. El abogado de los querellantes, Carlos Iglesias, confía en que empiecen a tomar testimonios "a partir de diciembre".

Kilgour aporta como pruebas una decena de testimonios, como el de una prisionera en un campo de trabajo que dice fue sometida a numerosas pruebas médicas y descartada después porque sus órganos estaban dañados por las palizas de los guardias, o el de la mujer de un cirujano que asegura que su marido extirpó las córneas de aproximadamente 2.000 prisioneros de Falun Gong. También incluye grabaciones a médicos y funcionarios de centros de detención que aseguraron disponer de los órganos. "Tengo 10 corazones latiendo", asegura en una de ellas el Doctor Song, del Centro Oriental de Transplantes.

"Son una secta ilegal, que causa enfermedades y vuelve loca a la gente. Antes había centros de reeducación para que se curaran, pero ahora quedan ya muy pocos practicantes. El informe es exagerado y falso", declaró ayer a este periódico Lan Hu, un portavoz de la embajada China en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de noviembre de 2006