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El salario mínimo subirá más del 5% en 2007, hasta alcanzar 570 euros

España es el segundo país de la Europea de los Quince con menor renta básica

Los perceptores del salario mínimo interprofesional cobrarán casi 30 euros más al mes en 2007. Esta renta, que sirve como referencia a casi un millón de asalariados, subirá un 5,38% el próximo enero, hasta alcanzar 570 euros mensuales. También crecerá más que otros ejercicios (alrededor del 4%) el IPREM, indicador de rentas que se utiliza como base para acceder a la mayor parte de las ayudas públicas que se conceden en España. España es, después de Portugal, el país de la Europa de los Quince con menor salario mínimo.

El Gobierno ya tiene decidida la subida del salario mínimo para el año próximo. De los 540,9 euros que se cobran ahora en 14 pagas se pasará a 570, según fuentes del Ministerio de Trabajo. La subida representa un porcentaje del 5,38%, similar al aplicado este año. A su llegada al poder, el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió a elevar esta renta a 600 euros mensuales al final de la legislatura. Ésa será la cuantía que alcance el salario mínimo en 2008.

La revalorización de esa renta afecta directamente a unas 130.000 personas. Éstas son las que cotizan por ese salario de acuerdo con los datos de la Seguridad Social. Pero la incidencia es mayor si se tiene en cuenta el número de convenios colectivos que utilizan el salario mínimo como referencia para diferentes conceptos. El Ministerio de Trabajo calcula que hasta un 5% de los asalariados (es decir, más de 800.000 personas, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa) se ven afectados por la subida de esa renta mínima.

Algunas profesiones, como la de portero de finca, tienen en sus convenios conceptos retributivos ligados al salario mínimo. Así ocurre, por ejemplo, con el salario base o con determinados complementos que se establecen como porcentaje del salario mínimo interprofesional. Una subida en esa renta supone un aumento inmediato en los sueldos de esos profesionales, sin necesidad de negociarla en convenio.

Subsidio de desempleo

Otro colectivo afectado por la subida del salario mínimo es el de los perceptores del subsidio por desempleo (renta asistencial para quienes no han cotizado o no lo han hecho lo suficiente). Para acceder a esta ayuda es necesario que el parado acredite que sus rentas anuales son inferiores al 75% del salario mínimo, por lo que a partir de enero también sube este tope.

La subida prevista para 2007 será la cuarta que aprueba el Ejecutivo socialista desde su llegada al poder. Poco después de acceder al Gobierno, a mitad de 2004, se decidió un incremento excepcional y a partir de ahí ha ido creciendo por encima de la inflación el resto de los años. Los 570 euros que pasarán a percibir los asalariados afectados a partir de enero representan una revalorización del 24% respecto a la cifra correspondiente a 2004.

El incremento del salario mínimo se convirtió en una de las reivindicaciones sindicales mejor acogidas por el PSOE cuando estaba en la oposición. Las centrales aludían a la necesidad de recuperar el poder de compra perdido por los trabajadores en los ocho años anteriores, cuando el salario mínimo subió alrededor del 2% (la inflación prevista, que normalmente se sobrepasa).

La comparación europea sitúa a España como uno de los países que más retraso acumulan en este terreno. De los 15 Estados que hasta 2004 formaban la Unión Europea, sólo Portugal cuenta con un salario mínimo inferior al español (437 euros al mes), según datos de Eurostat, la oficina estadística comunitaria.

Al nivel de Malta

Con la UE ampliada quedan muy por detrás la República Checa, Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Polonia, Eslovenia, Eslovaquia y Malta, éste bastante equiparado. Chipre no tiene salario mínimo, al igual que les ocurre a otros seis países de la Unión Europea, algunos tan relevantes como Alemania e Italia (véase cuadro). En Estados Unidos, el salario mínimo es notablemente superior al español (753 euros).

La cuantía definitiva de este indicador para 2007 se aprobará mediante un real decreto, previsiblemente en el último Consejo de Ministros del año. El decreto entrará en vigor los primeros días de enero para hacer el primer abono con la nueva cantidad a finales de ese mes.

Un procedimiento similar se utilizará para aprobar el IPREM, indicador de rentas que se utiliza como guía para el acceso a la mayor parte de ayudas, subvenciones, becas o vivienda pública que se conceden en España. También los topes máximos y mínimos de la prestación por desempleo (la contributiva) dependen de esa renta. Tal referencia, que ahora está fijada en 479,10 euros mensuales, subirá alrededor del 4%, más que en los ejercicios anteriores.

El IPREM sube tanto porque cuando se creó este indicador, en 2004, el Gobierno se comprometió a incrementarlo en función de la inflación real, no de la prevista, pero tanto en 2005 como en 2006 se han aplicado subidas de sólo el 2%.

En 2007, Trabajo sumará a la subida del 2% la correspondiente a la desviación de los precios en 2005 y la que resulte en 2006, tomando como referencia el dato de inflación de noviembre (el mismo que se utiliza para la revalorización de las pensiones). Fuentes de este departamento calculan que, según cómo evolucionen los precios el próximo mes, la mejora total podría quedar en el 4% o algo más.

Las mejoras automáticas dividen a los negociadores

El poder adquisitivo del salario mínimo está garantizado hasta 2008. Pero a partir de ese momento, el futuro es incierto. El Gobierno se comprometió a modificar la regulación de esa renta, de forma que por ley tuviera que revalorizarse todos los años según la evolución real de los precios y no de la prevista, como ocurre ahora (2%). El argumento se basaba en que, a medida que la inflación sube, los trabajadores -especialmente los de menor renta- pierden poder de compra si el salario mínimo no evoluciona de igual forma.

En el momento de plasmar en el papel esta decisión surgieron las discrepancias. La CEOE se desmarcó de la medida, que en teoría había contado con el respaldo de la patronal y los sindicatos. Los empresarios consideraban inflacionista incluir una cláusula de revisión en el salario mínimo. Con la patronal se alineó el Ministerio de Economía, que argüía los mismos motivos para oponerse a una subida automática de la renta mínima. Finalmente, el debate se pospuso a principios del año pasado. Hasta 2008 no será necesario hablar de cláusulas de revisión en esta renta, pues crece todos los años más que la inflación.

"No nos gustaría que el proceso de diálogo social quedara alterado por eso. Vamos a dejarlo para el final de la legislatura, aunque nuestra idea es que debería buscarse una fórmula para garantizar que, más allá de quien gobierne, el salario mínimo no pierda poder adquisitivo", aseguran fuentes del Ministerio de Trabajo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006

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