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domingo, 1 de octubre de 2006

La extrema derecha valenciana, ¡presente!

Los ultras buscan sus apoyos en los jóvenes que se encuentran desconcertados y desorientados

Hay actividad ultra más allá del blaverismo, del fútbol y del vandalismo. El cultivo de simpatizantes jóvenes, una activa difusión populista de su credo a través de Internet, el goteo de actos públicos y la utilización del miedo a la inmigración y de otras nuevas preocupaciones sociales, son las últimas apuestas de los herederos del fascismo en la Comunidad Valenciana. En Valencia, las manifestaciones de estas facciones suelen reunir de algunas decenas a pocos centenares de personas. Y el voto es tan exiguo que, pese a que se ha multiplicado, en Castellón no llegó a los mil votos. Pero los especialistas en bandas urbanas no descartan que la extrema derecha, "insertada en el PP" se agrupe en una "plataforma al estilo europeo".

José Luis Roberto es el líder del partido ultra España 2000, que tiene en Valencia su mayor centro de operaciones, y también está presente en Castellón. En un vídeo que se puede localizar en su web, habla a una mesa de ultras -viejos y jóvenes- acerca de "un pacto por Valencia" con vistas a las próximas municipales. Defiende la posibilidad de sacar concejales en las municipales siempre que "los patriotas" sean capaces de hacerse llegar al pueblo. En el vídeo, habla un representante de Falange, y dice asumir la propuesta de Roberto. También se advierte del apoyo de la organización neonazi Alianza Nacional, que tiene a su líder en prisión y que ha anunciado la convocatoria de distintos actos públicos. Recientemente, Falange Independiente citó desde Valencia a sus fieles para recibir al Papa. Falange Española organiza cine-fórums en la ciudad el primer y tercer lunes del mes. Y Democracia Nacional -su líder, Manuel Canduela, era miembro del brutal grupo valenciano de rock nazi División 250- planteó una cena de hermandad y simpatía para analizar las elecciones de 2007. La nueva estrategia de la extrema derecha se basa en acercar su presencia pública y en la recolección juvenil del desengaño y el desconcierto. De hecho, Roberto invoca la necesidad de sentarse a hablar con quien sea, excepto "rojos, okupas o guarros". Guarros se aplica a los antiglobalización o punks. La importancia electoral de España 2000 -que ha inaugurado programa de radio- es inexistente, pero no así su presencia mediática, y la sensación de que está en el tajo de las cosas. Algo así sucede en el territorio catalán con Plataforma per Catalunya, un partido que declara como ejes "la seguridad ciudadana y el control de la inmigración". Según Carles Viñas, historiador experto en el mundo ultra juvenil, "este partido sacó 700 votos, pero su presencia pública es superior, y la sensación es que su opción está presente".

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Internet ahora también cumple un papel clave de difusión: ofrece medios como Minuto Digital o Info Nacional, o las frondosas páginas webs -más de un centenar- que tienen las diferentes asociaciones o plataformas de fuste ultra españolas. Willi -así quiere ser citado-, de 23 años, de clase media, "muy patriota", que considera la Universidad un "nido de rojos", confirma que "muchos patriotas se hacen su propia página, y la puedes visitar", indica. "Aparte, tienes el emule para bajarte canciones de rock patriótico, y tiendas digitales como Bicéfala para comprarte ropa identitaria". Es decir, camisetas de Franco, Hitler, etcétera, que se convierten en iconos skin-fashion. Aunque la clave de Internet son los foros: cuando entra, el ultra en ciernes sabe que no está solo.

Willi, sin embargo, tiene sus prevenciones. "Yo iría a la manifestación que España 2000 ha convocado en Valencia para el 12 de octubre, pero me da palo porque si te acercas a la extrema derecha parece que sea un delito". Por eso, considera, "que hagan actos es bueno, ayuda a romper el tabú". Taule, otro joven de 20 años -universitario, también "patriótico"-, afirma que hoy "hay más jóvenes de lo que parece que están abiertos a las ideas anti-inmigración, y estas ideas sólo las recogen partidos de este estilo". De hecho, una reciente encuesta del CIS indicaba que más del 50% de la población española considera "excesivo" el número de inmigrantes. Otro análisis situaba paro e inmigración como los principales problemas juveniles, y no sólo para los muchachos de clase media-baja. "La idea de defender firmemente España ahora es revolucionaria, planta cara al sistema", cree Taule. Algunas formaciones de este estilo envían afiliados a las zonas valencianas con mayor sobredosis de inmigración o paro.

En Valencia, las manifestaciones de estas facciones suelen reunir de algunas decenas a pocos centenares de personas. Y el voto es tan exiguo que, pese a que se ha multiplicado, en Castellón no llegó a los mil votos. "Pero quizá ha llegado el momento en que la extrema derecha que está insertada en el PP y los grupúsculos radicales se unan en una plataforma, al estilo europeo", explica el antropólogo Carles Feixa, especialista en bandas urbanas.

Desde luego, el camino virulento y xenófobo de la extrema derecha en Francia, Italia, o Hungría, son el ejemplo para los actuales ultras locales. Hay, no obstante, una serie de corrientes claras: la franquista-tradicionalista, la populista-xenófoba, la neonazi y la retro-blavera. "Se consolidará la más neo-populista, el blaverismo acoge el pensamiento ultra del pasado", insiste Feixa. "Todos somos españoles, no podemos pelearnos, debemos estar unidos contra los que nos vienen de fuera", explica Taule. "Hemos de esperar una ultraderecha postindustrial", apunta el historiador Carles Viñas. De este modo, España 2000 explica en su web que se ha reunido hasta con un evangelista gitano. En sus manifestaciones han aparecido mujeres de aspecto eslavo. Aparte, José Luis Roberto desarrolla responsabilidades en la patronal de los clubes de alterne, en Levantina de Seguridad -que ofrece servicio hasta en el campo del Levante UD-, en la organización de combates de lucha sin reglas y en un "restaurante patriótico". Algo poco ortodoxo, según la tradición fascista ultracatólica. "Todo esto confunde", dice Willi, joven que vindica la defensa de España, "pero la idea de defender lo español prevalece".

Militantes de la extrema derecha durante una manifestación celebrada en el barrio de Russafa de Valencia. / JORDI VICENT

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