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Una comisión europea insta a Bruselas a investigar el urbanismo de Galapagar

El Ayuntamiento quiere aprobar un plan que duplicará el número de vecinos del municipio

Los asuntos europeos no quedan tan lejos a los vecinos de Galapagar como puede parecer. La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha decidido reclamar a la Comisión Europea que inicie una investigación sobre el plan urbanístico de Galapagar. El Ayuntamiento, del PP, ha aprobado de forma inicial un proyecto para construir 9.000 viviendas, lo que supondría duplicar la población de este municipio de la sierra. El Defensor del Pueblo también ha reclamado información al Ayuntamiento para estudiar las quejas de los vecinos sobre el nuevo plan municipal de urbanismo.

Hasta ahora, a los habitantes de Galapagar, el nombre de Marcin Libicki les sonaba poco o casi nada. Pero este político polaco es el presidente de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo que ha iniciado el examen de las alegaciones remitidas por la Plataforma de Vecinos contra el nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Galapagar. El proyecto urbanístico aprobado por el Consistorio pretende duplicar la población de la localidad hasta los 60.000 habitantes.

Además, la Comisión de Peticiones ha solicitado a la Comisión Europea que inicie una investigación preliminar sobre el plan urbanístico de Galapagar. La asociación de vecinos recibió la carta el pasado 14 de agosto. "Nos llamarán para que expliquemos nuestras alegaciones. Tendremos que ir a Bruselas para que la Comisión escuche nuestros problemas", explica Luis Remacha, de la plataforma vecinal.

Una muestra de apoyo

Los vecinos presentaron 14.237 alegaciones contra el plan municipal. Se quejan por el crecimiento desmesurado y porque el proyecto afecta a zonas de alto valor ambiental. Pero el equipo de gobierno sólo aprobó 94 del total, aduciendo que muchas se repetían. "Es un paso muy importante después de la decisión del equipo de gobierno del Ayuntamiento. Es una señal de que no estamos solos", añade Remacha. El representante vecinal afirmó: "Pensamos que Galapagar necesita un plan urbanístico pero que cuente con el consenso de todos, y no el que diseñan unas pocas personas y un único partido".

La oficina del Defensor del Pueblo también se ha involucrado en el asunto. El pasado 17 de julio remitió una carta al alcalde de Galapagar, José Luis González, comunicándole que admitía a trámite las quejas de los vecinos y, al mismo tiempo, le reclamaba información sobre la tramitación del plan general.

Los vecinos recuerdan que existe un informe no vinculante de la Confederación Hidrográfica del Tajo que asegura que el nuevo plan no garantiza "el suministro de agua para el abastecimiento de la población", por el aumento de ésta y que estimaba en un 83%.

Dentro de las propuestas más criticadas se encuentra un campo de golf en la zona denominada las Praderías del Congosto. El Gobierno regional calificó dicha área como espacio a proteger cuando se estudió otro ordenamiento urbano anterior desarrollado por el PSOE, que nunca se aprobó. Ecologistas en Acción asegura que se recalifican como zonas urbanizables "grandes extensiones de terreno con un alto valor medioambiental". Entre ellas están parte del monte de los Rosales, junto a la A-6; la zona de El Barrizal, junto al Parque del Guadarrama y la presa de las Nieves; las Praderías del Congosto, una dehesa salpicada de encinas, y en el sector sur, así como los prados y fresnedas de la Encina del Potro.

Otro de los puntos que ha recabado más rechazo entre los vecinos de Galapagar es el traslado de "la estación de ferrocarril Galapagar-La Navata, de su actual ubicación, en el centro urbano, a una distancia de dos kilómetros, en una parcela situada en una de las zonas más bellas del río Guadarrama".

Las normas que regulan el urbanismo en Galapagar datan de 1976, cuando el municipio contaba con unos 5.000 habitantes. En la actualidad, más de 30.000 personas residen habitualmente en la localidad, situada a 35 kilómetros de Madrid.

Por eso, el año pasado, el Ayuntamiento de Galapagar aprobó de forma inicial el nuevo plan, con el voto en contra de los grupos políticos de la oposición (PSOE e IU). Una vez aprobado el plan, el Consistorio lo expuso en el centro cívico de la ciudad, donde los vecinos podían presentar sus alegaciones.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de agosto de 2006