Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
MI AVENTURA | EL VIAJERO HABITUAL

Auschwitz, las enseñanzas del Holocausto

Auschwitz significa el holocausto más repugnante, más criminal, más racista de toda la historia de Europa del siglo XX. He visitado Auschwitz I y Auschwitz Birkenau y, la verdad sea dicha, se me ha puesto cuesta arriba llegar al final del trayecto de unas tres horas y media de duración. No había margen para reponerme de cada uno de los impactos que recibía. Fuertes, muy fuertes imágenes se iban presentando. El proyecto de Hitler de crear una raza (arios) de hombres altos de pelo rubio y ojos azules se intentaba hacer realidad con los experimentos que llevaba a cabo el doctor Mengele y que en Auschwitz encontraron su caldo de cultivo. Así como también el médico Clauberg, que esterilizaba a mujeres de raza eslovaca (rusas, polacas, ucranias...), gitanas y judías.

Visitar Auschwitz es descubrir las atrocidades cometidas durante la II Guerra Mundial por parte de los alemanes. Estos campos de exterminio, de concentración y de trabajos forzados son ahora patrimonio cultural de la Unesco y se visitan acompañados de guías turísticos (a veces se niegan a realizar la visita, para no pasar por el mal trago). Realmente son impactantes las imágenes fotográficas, los hornos crematorios de Auschwitz I, el paredón, las alambradas eléctricas de alta tensión, las cámaras de gas Ciclón B (veneno con el que se aniquiló en este enclave a más de 1.150.000 judíos, entre otros, durante unos tres años), los barracones, la horca, las vías de tren que tenían su punto final en el interior de Auschwitz (en la estación final de la vida de los trasladados), y la casa del primer comandante, Rudolf Höss, que vivió allí durante el Holocausto con su mujer y sus cinco hijos, y murió en la horca de Auschwitz- Birkenau en el año 1947, después del juicio sumarísimo contra él y su posterior condena a muerte.

Los alemanes, en su retirada de este lugar de Polonia, debido a la ofensiva de los rusos, destruyeron parte importante de lo que fue el Holocausto en Auschwitz, a pesar de que se conservan restos originales importantes, conjugados con otros que han sido reconstruidos.

Auschwitz es uno de los puntos más frecuentados de toda Europa. Recibe más de un millón de turistas cada año, y es una visita real, emocionante, histórica y didáctica.

Cuéntenos su viajes favoritos, en 30 líneas y con alguna fotografía. EL PAÍS (El Viajero). Miguel Yuste, 40. 28037 Madrid. Los autores de las cartas publicadas recibirán un lote de libros de El País-Aguilar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de agosto de 2006