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El plan para hacer 25.000 pisos en Morata "no saldrá adelante", según el PP

El 'número dos' del partido dice que los ediles reconsiderarán su voto al proyecto urbanístico

El plan que pretende multiplicar por 13 la población de Morata de Tajuña no va a prosperar. El primer requisito, la aprobación municipal, depende de la postura que adopten los seis concejales populares del pueblo. Francisco Granados, número dos del PP de Madrid, afirmó ayer que los ediles van a reconsiderar su voto afirmativo del mes de abril. Pero aunque votaran a favor, la aprobación del plan requiere del visto bueno del Gobierno regional. Y Granados ya ha anunciado que no lo va a dar. "Tal y como está planteado, el proyecto de Morata no saldrá adelante", afirmó.

Francisco Granados, que compatibiliza los cargos de consejero de Presidencia y secretario general del PP de Madrid, no quiere inmiscuirse en la decisión que tomen los concejales el próximo mes de septiembre, cuando voten por segunda vez el plan de ordenación urbanística que aumentaría la población de Morata de 6.000 a 80.000 habitantes. "No me dedico a dar instrucciones a los concejales sobre lo que tienen que hacer en sus pueblos", aseguró. Según Granados, decidir desde la cúpula del partido el número de casas que un pueblo puede construir, "iría en contra del sistema democrático". Al número dos del PP madrileño, sin embargo, le consta que sus ediles van a reconsiderar su voto afirmativo en el próximo pleno en el que se trate el asunto.

El diputado socialista Modesto Nolla considera "un fraude" que la Comunidad se oponga al plan de Morata -donde gobierna una tránsfuga del PSOE-, mientras que el PP permite que sus concejales lo sigan apoyando en el Ayuntamiento. "El PP está en una grave contradicción; sus ediles han aprobado el plan dos veces y los dirigentes regionales intentan ahora reconducir la situación", señala el coordinador de IU en Morata, Jesús Moreno.

La presidenta regional, Esperanza Aguirre, había afirmado la semana pasada que, aunque no le gustara el plan, no tenía "nada qué decir" mientras fuera legal: "Soy muy respetuosa con la autonomía municipal".

En el caso de que los ediles no escuchen la voz de Granados y voten a favor, el proyecto llegaría al Gobierno regional. Y ahí sería parado. El consejero dijo que si su partido sigue gobernando Madrid en la próxima legislatura, el plan de ordenación urbana "no se va a aprobar en sus condiciones actuales". Para recibir el visto bueno del Ejecutivo de Aguirre, necesitaría "un informe positivo de medio ambiente que asegurara un crecimiento sostenible".

Preguntado por los ediles que, una vez que abandonan la vida municipal, se dedican al sector inmobiliario, Granados respondió que cree en la libre empresa y que "cada uno se puede dedicar a lo que quiera". "Si hay concejales que no tenían otra experiencia y han hecho contactos durante su vida política, no se les puede reprochar que luego se dediquen a los negocios", puntualizó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006