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Morales presenta un plan de 10.000 millones para combatir la pobreza

Los empresarios de Bolivia reciben con escepticismo el proyecto

El Gobierno comienza hoy la presentación regional del plan económico que promete acelerar la erradicación de la pobreza en Bolivia, con inversiones cercanas a los 10.000 millones de euros en el próximo quinquenio. El plan, denominado Bolivia digna, soberana y productiva para vivir bien, que el presidente Evo Morales hizo público el viernes, debe enriquecerse con los aportes de todos los sectores productivos y de servicios del país, señaló el ministro de Planificación, Carlos Villegas.

El documento tiene como objetivo principal acabar con la desigualdad social y la exclusión de las mayorías indígenas, además de plantear la construcción de un Estado comunitario, recíproco, que permita dotar a toda la población de los servicios básicos de infraestructura, salud y educación.

Algunos pasos están dados ya, como la disminución de salarios, empezando por el que reciben el presidente de la República y todos los cargos jerárquicos de la Administración pública. Paralelamente, se ha incrementado el salario mínimo a 500 bolivianos mensuales (50 euros).

El plan proyecta generar, como factor de disminución de la pobreza, alrededor de 90.000 empleos por año, para una demanda de 60.000 nuevos trabajadores anuales y otros 30.000 provenientes de la economía informal. Con ello, se pretende bajar la tasa de desempleo desde el actual 9% al 4%.

Los indicadores señalan que el 35% de los bolivianos vive en extrema pobreza, y el plan intentará reducir ese porcentaje al 27% en el quinquenio. Asimismo, se espera lograr que la actual diferencia de ingresos entre el 10% más rico, que gana 25 veces más que el 10% más pobre, se reduzca al menos a unas 16 veces.

Nuevas infraestructuras

El ministro Villegas explicó que del total programado de inversiones, el Estado dispondrá de 5.450 millones de euros, de los que un 44% se dedicará a mejorar las vías de comunicación del país, especialmente las carreteras transfronterizas, que conectan Bolivia a otros países. Asimismo, el 29% estará destinado a dotar de agua potable, alcantarillado, energía eléctrica y otros servicios públicos a la población, además de mejorar la educación y la salud.

Cerca de un 18% del total permitirá inversiones en el sector productivo, donde existen ya proyectos que demandarán más de 400 millones de euros para aumentar las exportaciones.

Bolivia calcula que tendrá ingresos de unos 1.900 millones de euros por los hidrocarburos en los próximos cuatro años, cifra que podrá incrementarse con la racionalización que se cumplirá en el sector minero y en el de las empresas privatizadas parcialmente, que serán sometidas a auditorías antes de que el Estado reasuma su condición de accionista mayoritario.

El colchón de arranque es de 237 millones de euros, de los que cerca de la mitad irán al sector productivo, y el resto para impulsar las exportaciones y para la infraestructura y la construcción de unidades habitacionales de carácter social.

El ministro indicó que, tras el acopio de sugerencias e iniciativas de los diversos sectores y de las regiones del país, se promoverá una reunión con los principales cooperantes internacionales para solicitar el apoyo a este plan.

Todas estas cifras, además del apoyo internacional, podrán asegurar a Bolivia, según los cálculos del plan, un crecimiento promedio del 7% a partir del próximo año y un déficit fiscal controlado en el 2,1%.

El documento no ha sido analizado aún en detalle por los sectores interesados, que han prometido opiniones al respecto en la próxima semana, pero las primeras reacciones de la empresa privada han sido de escepticismo y algunas críticas por las aparentes limitaciones en los objetivos.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de junio de 2006