Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy acepta que se contacte con ETA para verificar su disolución

El líder del PP aclara que apoya a Zapatero para que constate que la banda deja la violencia

Mariano Rajoy, líder del PP, mantuvo ayer una conversación informal con periodistas en los pasillos del Congreso en la que insistió en tres mensajes: él mantiene la misma posición desde el anuncio del alto el fuego de ETA; apoya al Gobierno para que constate si la banda terrorista ha decidido, de verdad, dejar la violencia, y acepta que José Luis Rodríguez Zapatero "verifique como quiera" esa supuesta decisión de ETA de disolverse. Es decir, incluso con un contacto como el que tuvo el Gobierno de Aznar en 1998.

Esta opinión de Rajoy supone, como mínimo, una matización a las declaraciones de Ángel Acebes, su número dos, el lunes pasado, y de Eduardo Zaplana, el portavoz parlamentario, ayer mismo. Acebes y Zaplana subrayaron que "el PP no da su aval al inicio de ningún proceso de diálogo con ETA".

Rajoy tampoco respalda el inicio de un proceso de diálogo, pero con un matiz relevante: si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera que la mejor forma de verificar que ETA "ha decidido disolverse" es con un contacto con la banda similar al que mantuvo el Ejecutivo de José María Aznar durante la tregua de 1998, él no va a oponerse. Ayer aseguró que ése no le parece el mejor método, y que sería más eficaz un comunicado de ETA anunciando su disolución. O, mejor aún, el anuncio de que entregan las armas. Pero que es decisión de Zapatero utilizar la vía que quiera para esa verificación de que ETA lo deja.

En esa misma conversación informal, el líder del PP criticó abiertamente que Zapatero utilizara un mitin de su partido para "anunciar que va a hacer un anuncio a los partidos en junio". Ese tipo de anuncios, según Rajoy, sólo sirve para dar alas a ETA, pues la banda puede interpretar que el Gobierno le está ofreciendo una negociación. Rajoy se quejó de que Zapatero no le avisara el sábado, que hablaron por teléfono, y que utilizara el mitin del PSE en Barakaldo (Vizcaya) para esto. Y restó toda relevancia a que el presidente vaya a ir al Congreso para comunicar que va a hablar con ETA. Lo importante, insistió, es "verificar si van a disolverse o no".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de mayo de 2006