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Un libro reúne la correspondencia entre Caro Baroja y Gerald Brenan

"Durante varios años, al llegar a Andalucía por Despeñaperros, he tenido siempre una sensación extraña de que me acercaba a algo que me era menos indiferente que Castilla y La Mancha... Los soldados franceses que ante el paisaje andaluz presentaron armas, según la vieja anécdota, quedaron subyugados de modo colectivo, como tantas otras personas lo hemos estado en forma individual", así explicó Julio Caro Baroja la fascinación que sintió por Andalucía desde su primer viaje, en 1947. Ese amor que el antropólogo vasco sintió por esta tierra fue el detonante de una fructífera amistad con el hispanista inglés Gerald Brenan (Malta, 1894-Alhaurín el Grande, 1987), quien se había instalado en España en 1919.

Churriana, un pueblo malagueño que a mediados del siglo XX era la suma de exuberantes fincas, se convirtió así en el epicentro de un importante encuentro entre dos de los intelectuales que mejor han reflejado las costumbres del pueblo andaluz.

El libro Una amistad andaluza. Correspondencia entre Julio Caro Baroja y Gerald Brenan, publicado por la editorial madrileña Caro Raggio el pasado febrero, reúne nueve cartas de Caro Baroja al hispanista y 41 de Brenan al antropólogo. Las misivas están fechadas entre 1953 y 1970 y son el resultado de un trabajo de investigación que Carmen Caro (Madrid, 1962), sobrina del escritor vasco, ha realizado para conmemorar el décimo aniversario de la muerte de su tío.

Julio Caro Baroja (Madrid, 1914-Vera de Bidasoa, 1995) tuvo una abuela malagueña, pero su acercamiento a Andalucía comenzó con los trabajos etnográficos que realizó a principios de la década de los cincuenta. El autor de Los pueblos de España oyó hablar de don Geraldo (como llamaban a Brenan en Las Alpujarras) en el pueblo de Yegen (Granada) en 1953, dónde el inglés había vivido tras la I Guerra Mundial.

Respuesta del hispanista

"La primera carta la escribió Caro Baroja a Brenan en 1953, pero no se conserva; así que el libro comienza con la respuesta del hispanista en inglés. Cada uno escribió siempre en su idioma, algo que hemos respetado incluyendo la traducción al castellano", explica Carmen Caro, quien ha sido subdirectora general de Coordinación Bibliotecaria del ministerio de Cultura.

"Estoy segura que mi tío escribió muchas más de 11 cartas a Brenan y tengo la esperanza de que aparezcan por algún sitio, porque sé que muchos de sus documentos se han dispersado", comenta Caro, quien alterna su faceta de editora, en la empresa familiar que fundó su abuelo en 1917, con la de pintora.

"Lo que les unía era su amor por los libros y fue Brenan quien convenció a Caro Baroja para que comprara una casa en Churriana, donde él vivió el año antes del estallido de la Guerra Civil y de 1953 a 1970", añade la editora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de mayo de 2006