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Reportaje:

Sacyr quiere convertirse en transeuropea

Afianza su estrategia, tras instalarse en Portugal e Italia, con la compra del 10% de la francesa Eiffage

"Colaborar, sí; copular, no". La advertencia pública de Jean-François Roverato, presidente de Eiffage, que es la tercera constructora francesa y la sexta europea por tamaño, no ha hecho mella en Sacyr-Vallehermoso. El presidente de la española, que se ha hecho recientemente con algo más del 10% del capital Eiffage tras desembolsar 426,64 millones de euros, piropea a sus gestores y les sugiere que tomen también ellos una participación en Sacyr. Luis del Rivero cree que ha llegado el momento de crear en el sector inmobiliario y en la construcción "empresas verdaderamente transeuropeas, a imagen y semejanza de lo que pueden ser hoy Arcelor o EADS en sus respectivas actividades". Y a ese afán responde la entrada en Eiffage, tras el desembarco de Sacyr en Portugal e Italia.

El modelo de Sacyr es una empresa nacional en cada uno de sus mercados, pero con una dirección y estrategia común

"No hemos entrado en el capital de Eiffage porque queramos corregir su gestión. Al contrario, la apoyamos", ha declarado Luis del Rivero al diario económico francés La Tribune. Sacyr Vallehermoso (S.yV.), que levantó ampollas en el país vecino al hacer pública esta adquisición en medio de una ola de patrioterismo empresarial que trata de impedir que las empresas estratégicas caigan en manos extranjeras, reitera que se trata de una "inversión estratégica" y propone a su nueva participada establecer "una cooperación entre los dos grupos en cada una de sus diferentes actividades".

Una cooperación, inicialmente rechazada y más tarde admitida por los gestores franceses, que puede desembocar o no más adelante, como ha ocurrido con Somague, la mayor constructora portuguesa, en un integración. "En nuestras actividades es importante estar próximos al terreno que pisamos. La gestión debe ser local. Nuestro modelo es una empresa europea que sea a la vez española en España, francesa en Francia y portuguesa en Portugal, pero con una dirección única y una estrategia de conjunto", explica del Rivero.

Sacyr ha elegido así para su expansión internacional un modelo diferente al de Ferrovial, que rechaza tomar participaciones que no lleven aparejado el control y la gestión de las compañías, y a las del resto de las grandes constructoras españolas que están más preocupadas por la diversificación de sus actividades e ingresos que por la diversificación geográfica.

"Creemos que su configuración en grupos transeuropeos", explica Del Rivero, "es la mejor forma que tienen las empresas del viejo continente para afrontar en el futuro los desafíos internacionales". En función de esta estrategia no renuncia a aumentar su participación en Eiffage, donde es ya el tercer accionista tras la plantilla (que controla alrededor del 22%) y una filial de BP (2,76%), al tiempo que invita a la francesa a que haga tres cuartos de lo mismo y entre en el capital social de Sacyr.

Roverato, tras el rechazo inicial a los propósitos de la española, ha admitido indirectamente, al poner precio a las acciones de su compañía, que una oferta de compra por parte de Sacyr es negociable. El máximo ejecutivo de Eiffage, artífice en muy pocos años de la conversión de un grupo en dificultades en la tercera constructora de Francia, tras Bouygues y Vinci, rechaza las ofertas de compra que no sean de al menos 150 euros por acción. Eso supone casi un 70% más sobre la cotización de Eiffage el 27 de febrero, un día antes de que Sacyr hiciera pública su adquisición inicial de un 5,02% de la francesa.

El mercado francés de los sectores de construcción, inmobiliario y concesiones es hoy muy atractivo, señalan en Sacyr, como también lo es por su composición, gestión y resultados (ver información gráfica adjunta) el grupo Eiffage. En construcción registró 210 millones de euros de margen operativo en 2005 y ha realizado obras tan emblemáticas como el viaducto de Millau (que es el más alto del mundo, ha tenido un coste de 400 millones y fue calificado en su reciente inauguración por el presidente Jacques Chirac como "el nuevo estandarte de una Francia nueva y conquistadora"). En concesiones, que han contribuido en 2005 con 29 millones de euros al resultado operacional del grupo, Eiffage se ha hecho con el segundo grupo francés de autopistas, Autoroutes Paris-Rhin-Rhône, que se privatizó en diciembre y en el que ya controlaba el 4%.

Al margen de estos dos frentes de actividad, que tienen también una fuerte presencia en los negocios de Sacyr, Eiffage cuenta con empresas de consultoría, ingeniería y construcción metálica y de instalaciones eléctricas. Carece sin embargo del peso inmobiliario que tiene el grupo Sacyr, gracias a sus compañías de promoción Vallehermoso y patrimonial Testa, y su capitalización bursátil supone aproximadamente dos tercios de la capitalización de la española.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de marzo de 2006