Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Miles de musulmanes europeos protestan contra las caricaturas de Mahoma

La asistencia a las marchas fue muy inferior a la esperada por los organizadores

Miles de personas se manifestaron ayer de forma pacífica en varias ciudades europeas para protestar contra la publicación de una docena de viñetas consideradas por el mundo musulmán ofensivas con Mahoma. El número de participantes fue inferior al esperado por los organizadores en Londres y París, que tenían por objeto mostrar una cara pacífica de su religión tras la quema de varias embajadas en países árabes la semana pasada. En Düsseldorf se manifestaron unas 3.000 personas, y varios cientos en Berlín, Berna, Amberes y otras ciudades.

Aunque en Londres el número se quedó muy lejos de los 20.000 o 30.000 que esperaban reunir los organizadores -una coalición de asociaciones musulmanas británicas que tenían el apoyo público del alcalde de Londres, Ken Livingstone-, la manifestación consiguió el objetivo de poner un contrapunto a los agresivos lemas exhibidos la semana anterior por unos cientos de manifestantes ante las embajadas de varios países europeos, incluidos Dinamarca y España.

Cientos de pancartas llamaban ayer a la concordia y a la exaltación de Mahoma. "Unidos contra la islamofobia", rezaban unas. "Mahoma, una bendición para la humanidad", "Mahoma, símbolo de libertad y honor", "Mahoma contra la provocación", rezaban otras. Algunos manifestantes enarbolaban la Union Jack.

En Trafalgar se mezclaron gentes de todas las edades y de multitud de procedencias, como muestra de la diversidad de la religión musulmana y de la diversidad étnica de la ciudad y el país que les ha acogido. Niños y jóvenes repartían un librito de 40 páginas titulado Quién es Mahoma. Y hubo oraciones en Trafalgar Square: algunos descalzos sobre alfombrillas orientadas hacia el sureste, hacia La Meca; otros, sobre improvisadas cubiertas, desde una hoja de periódico, una bufanda o la chaqueta que llevaban para protegerse del frío.

En el estrado, al pie de la columna de Nelson, se sucedían los oradores, un mestizaje de orientales y occidentales que querían mostrar la unidad en la crítica a la publicación de las caricaturas. "Respeto mutuo", rezaba una de las pancartas más grandes que reproducía una cita del profeta que parecía del Evangelio: "Desea para los demás lo que desees para ti mismo y serás el más justo de los hombres".

La manifestación de París congregó a unas tres mil personas en el centro de la capital, según la policía, a pesar de que en Francia dos medios de comunicación, el diario France-Soir y el semanario satírico Charlie Hebdo, han publicado las viñetas de Mahoma. La concentración había sido convocada por una federación de asociaciones musulmanas del departamento de Seine-Saint Denis, en la periferia de la capital, en contra del parecer de las principales organizaciones islámicas que forman parte del Consejo Francés del Culto Musulmán.

La marcha, entre la plaza de la República y la Bastilla, transcurrió sin incidentes. Las pancartas alternaban mensajes de tipo islamista con otros de evidente carácter republicano. Algunos blandían ejemplares del Corán. "Libertad de expresión, respeto a la religión. No hay contradicción", decía la que abría el cortejo; "Velo prohibido, profeta insultado, ¿cuándo se prohibirá el Islam?", rezaba otra.

De diferente tono fue la manifestación de Estrasburgo, convocada por el Partido de los Musulmanes de Francia, un grupo radical liderado por Mohamed Latreche. Más de un millar de personas desfilaron por sus calles coreando "Dios es grande" y arrastrando y pisoteando banderas danesas. En Francia, que alberga la mayor comunidad musulmana de Europa -más de cinco millones- la polémica sobre las caricaturas del profeta Mahoma, no ha traspasado el dintel del debate social y mediático. El Consejo Francés del Culto Musulmán anunció el viernes una demanda en los tribunales contra los periódicos locales que han reproducido los polémicos dibujos del profeta y exige la intervención del presidente Jacques Chirac en "la defensa de la dignidad de los ciudadanos de confesión musulmana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de febrero de 2006