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EL 'BOOM' URBANÍSTICO

Los pueblos del entorno del futuro parque nacional del Guadarrama planean más de 60.000 viviendas

La Sierra de Guadarrama, uno de los ecosistemas más valiosos de la Península, está cerca de conseguir la calificación de Parque Nacional, condición que blindará a este espacio natural de la presión urbanística que le amenaza. Los municipios situados en los límites o, dentro de lo que será el futuro parque, tienen en marcha planes para edificar más de 60.000 viviendas. Ecologistas en Acción calcula que, sólo en la parte madrileña, se construirán más de 38.000. "Además", añaden, "teniendo en cuenta todo el suelo susceptible de ser urbanizado, la cifra se puede elevar a 120.000 viviendas", explica Ángeles Nieto, portavoz de los ecologistas. En la parte segoviana, hay desarrollos urbanísticos previstos en Valdeprados, El Espinar, Palazuelos y Segovia, entre otros. En total, 30.000 viviendas nuevas.

El Escorial (16.000 habitantes) ha pedido construir un nuevo pueblo para 18.000 vecinos a siete kilómetros del actual

En la vertiente madrileña han sido incluidas 37 pequeñas localidades dentro de los límites del futuro parque nacional

Los pueblos tienen prisa para revisar sus planes antes de que se apruebe el parque

La presión urbanística sobre la vertiente norte ha crecido con las obras del AVE a Segovia

"No vamos a autorizar crecimientos urbanísticos que hagan peligrar el futuro del parque", avisa la Comunidad de Madrid

Las dos comunidades afectadas, Madrid y Castilla y León, tienen que deslindar el espacio a proteger dentro de lo que se conoce como Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN). Madrid ya tiene el suyo, mientras que Castilla y León va algo más atrasada. El PORN es el paso previo para solicitar la declaración de parque nacional. Mientras se produce esta declaración, los municipios de ambas vertientes aceleran sus planes de expansión.

En la madrileña han sido incluidas 37 localidades dentro del parque. Son municipios pequeños, con su capacidad de desarrollo mermada por la protección medioambiental. Pero es precisamente esta condición la que genera sus principales ingresos. "Somos pobres. Los desarrollos urbanísticos nos dan ingresos y empleos para que los jóvenes no se vayan. El medio ambiente no nos deja crecer", señala un alcalde de la sierra, donde el precio de las viviendas ha subido entre el 15% y el 20% en el último año. El metro cuadrado de la vivienda nueva oscila entre los 2.300 y los 2.700 euros, mientras que en la capital es de 3.800. La mayoría de estos pueblos se encuentra en plena revisión de su normativa urbanística a toda prisa antes de que se declare el parque nacional. Algunos, como Rascafría, San Lorenzo de El Escorial, Guadarrama o Moralzarzal, proponen crecimientos que duplicarían su población.

El Ayuntamiento de Miraflores (5.200 habitantes, gobernado por el PSOE) prevé recalificar suelo para 2.000 viviendas en dos fincas situadas en la zona de transición del PORN del futuro parque. El plan afecta a 102 hectáreas de suelo protegido. Los ecologistas alertan de que el urbanismo cambiará la vida de un municipio afectado por restricciones de agua el pasado octubre por la sequía.

San Lorenzo de El Escorial (16.000 habitantes, PP) ha solicitado la creación de una urbanización a siete kilómetros, para 18.000 habitantes más. Guadarrama, también gobernado por el PP y con 13.500 vecinos, quiere crecer hasta los 20.000. En Cercedilla (6.750 habitantes, PSOE), el Ayuntamiento también quiere construir. En Los Molinos, con un plan general vigente desde hace 35 años y 11.850 habitantes, el consistorio quiere recalificar los espacios urbanizables no protegidos para levantar 2.300 viviendas El 95% de su término se incluye en la zona de estudio del PORN. El plan está, de momento, paralizado por el gobierno regional. Moralzarzal (10.500 habitantes, PP) quiere crecer hasta los 25.000 habitantes.

Mariano Zabía, consejero de Medio Ambiente madrileño, ha declarado a EL PAÍS: "No vamos a autorizar crecimientos que pongan en peligro el futuro del parque. Que nadie lo dude".

En los últimos cinco años, coincidiendo con el anuncio del proyecto del Parque Nacional de Guadarrama y el inicio de las obras del AVE Madrid-Segovia-Valladolid, se ha notado un aumento de la presión urbanística en la vertiente segoviana y abulense de Guadarrama. En general, los crecimientos no se dan dentro del ámbito de lo que será el PORN, pero sí en su zona colindante. Lo que preocupa ya en Segovia es que los planes urbanísticos casi en su totalidad se prevén dentro de espacios protegidos, bien en zonas de la Red Natura 2000 o en enclaves afectados por el Plan de Recuperación del Águila Imperial.

Municipios como El Espinar, Otero de Herreros, Valdeprados, Vegas de Matute, Zarzuela del Monte, Añe, Palazuelos de Eresma, entre otros, además de Segovia capital y su alfoz más inmediato -La Lastrilla- en la parte de Segovia, o Navas del Marqués, Santa María del Cubillo, e incluso Peguerinos, en Ávila, son casos claros de crecimiento urbanístico desbocado e irracional. Sólo unos pocos municipios, caso de La Losa (gobernado por el PSOE, pero con un grupo independiente fuerte en la oposición, contrario al desarrollismo) o La Granja (PSOE) se salvan del urbanismo incontrolado.

Muchos municipios segovianos aún no han terminado de elaborar sus planes y una serie de municipios -como El Espinar- prefieren actuar a golpe de recalificación puntual. En toda la zona, además, hay otra característica fundamental: el agua es un bien muy escaso e incluso hay pueblos con problemas de suministro y de calidad.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005