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Reportaje:Signos

Las llaves islámicas de Cádiz

Juan Abellán recupera textos árabes para entender una parte de la historia gaditana

Las puertas del pasado islámico de Cádiz han vuelto a abrirse. El profesor de la Universidad de Cádiz (UCA) Juan Abellán ha encontrado nuevas llaves para adentrarse en esta etapa de la historia, según él mismo reconoce, olvidada entre los grandes fastos del Cádiz fenicio y romano o, posteriormente, deslumbrada por la riqueza y desarrollo que trajo el comercio con América. Este extenso periodo ha permanecido oculto por la escasez de hallazgos arqueológicos, de ahí que las cerraduras que han guardado durante años los enormes tesoros de esta época se han podido vencer gracias a los textos, muchos de ellos inéditos en castellano, que ahora salen a la luz para descubrir los secretos en árabe del pasado gaditano.

La segunda edición de El Cádiz islámico, a través de sus textos, editado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz con la colaboración de la Diputación gaditana, mejora y amplía la primera versión de 1996, que se ha convertido en una de las principales herramientas de investigación para los alumnos de Historia Medieval. El autor cree haber dado un paso cualitativo con esta nueva versión porque han localizado "documentos que, hasta ahora, nunca se habían traducido al español" y porque los han acompañado de "imágenes que complementan a la perfección el contenido de lo escrito", algo que no pudieron hacer en el primer libro.

Arabistas

En esa labor, le han ayudado los arabistas Fernando Velázquez Basanta, Ángel López y Miguel Ángel Borrego, que han traducido documentos procedentes de crónicas y libros islámicos, algunos de ellos desconocidos hasta ahora. Gran parte de los textos seleccionados tiene referentes geográficos. Muchos de ellos son descripciones exhaustivas de ciudades como Algeciras, Jerez, Gibraltar o Cádiz. A esta última se la representa como una isla "donde hay restos maravillosos y antiguos que no han sido alterados por el paso del tiempo y que dan testimonio de poderío y de la existencia de un gran reino". Retrato que se realiza tras ubicar Cádiz en la desembocadura del río de Sevilla. "Mide doce millas de largo; toda ella es un arenal llano y el agua potable se extrae de pozos. Contiene restos de templos antiguos y dos castillos, uno llamado Sancti Petri y el otro al-Mal'ab (el Teatro)".

Asegura Abellán que las descripciones geográficas son tan exactas que son capaces de ubicar al detalle yacimientos arqueológicos que son invisibles a simple vista. De ahí que afirme que los documentos son herramientas fundamentales para que los arqueólogos trabajen en la localización de restos de este olvidado Cádiz islámico.

La recopilación permite establecer una radiografía de la geografía urbana de la época. La red de las sociedades árabe-islámicas se establecía en torno a las ciudades. Algunos textos señalan las formas de división de sus espacios y aclaran algunas de las funciones de sus recintos, como las murallas, las fortalezas, los palacios, los alcázares y las mezquitas mayores. Ciudades con vidas animadas en los zocos, como lugares preferenciales para la artesanía y el comercio, aunque también la venta se realizaba en las puertas de esos recintos principales.

Otros documentos abandonan las ciudades y analizan el entorno de las afueras. Unos pocos indagan en las relaciones entre las distintas poblaciones. Y, en este viaje, hay espacio para recordar fenómenos que el paso de los años no han modificado, como la falta de lluvia que se padeció en el año 753.

Juan Abellán está convencido de que los que traten de franquear la barrera que ha provocado el desconocimiento del Cádiz islámico encontrarán algunas llaves en esos textos recién publicados. Ésos que relatan la caza de grullas en tierras gaditanas, o describen los caminos de Algeciras a Sevilla, o detallan la construcción del templo de Hércules. Documentos para abrir las puertas de la Historia de par en par.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de noviembre de 2005