La UE negocia una postura común sobre las compras de textiles chinos

La Unión Europea (UE) se enfrenta a una semana crucial para aunar los intereses enfrentados de sus miembros en relación a la importación de productos textiles chinos. Agotadas las cuotas acordadas para todo el año de blusas, jerséis y pantalones de caballero, y a punto de hacerlo las de camisetas, sujetadores y tejidos de lino, los 25 estados miembros se han dividido entre los que reclaman una aplicación estricta de las cuotas -Francia, Italia y España- y quienes piden flexibilidad para no dañar a los distribuidores europeos -Alemania y países nórdicos-. Entre el miércoles y el viernes se celebrará una reunión en Bruselas con representantes de los Gobiernos y antes el comisario de Comercio, Peter Mandelson, tendrá una entrevista telefónica con su homólogo chino, Bo Xilai.

El acuerdo firmado en junio entre la UE y el Gobierno chino limita las importaciones de 10 tipos de productos. Su firma fue el resultado de la inquietud que la liberalización del comercio textil el 1 de enero había causado entre los fabricantes europeos. El problema es que, tras superar las cuotas, los encargos siguen llegando y quedan almacenados en los puertos europeos.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de agosto de 2005