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Crítica:POESÍA

El mundo entre nosotros

Jordi Doce publica un libro de poemas que conjuga la reflexión sobre la realidad con la meditación sobre el acto de mirarla. Igualmente, el poeta asturiano reúne en un volumen una serie de notas y apuntes que sirven de complemento a su propia escritura poética.

En la sólida madurez de Gran angular, Jordi Doce (Gijón, 1967) despliega su foco poético. Como su título manifiesta, la mirada del poema amplía su campo de acción al tiempo que acerca el centro de su visión: la vida y sus detalles, la existencia en la suma de matices: "Gran angular, nos hace falta. / Por toda perspectiva, la amplitud: / el ojo que se crece / y acoge la tiniebla de los márgenes". La realidad entonces es "el instante que pasa y nos traspasa / y el latido del sí", pues "Lo que resuena en estas páginas / (...) es la necesidad de la conciencia / y la conciencia de lo necesario, / el peso de los hechos que nos hacen / y son historia y son fidelidad". Pura manifestación de existencia, es "el ojo que se empeña en lo visible / tratando de avivarlo y avivarse". Una escritura limpia y viva, exigente de su asombro, sabedora de que cada poema es la pieza de una red hecha de "Nudos donde respira / la malla de esta hora". Vale decir que inventa el instante, que descubre un modo de relación con el tiempo propio, el de la vida cotidiana, que provoca un nuevo tiempo en el que la medida es "ese tiempo sin tiempo que las cosas esconden".

Hormigas blancas es un libro

singular, pocos hay en la literatura española con los que se pueda comparar. Es una recopilación de prosas, notas y apuntes, entre el diario y la reflexión existencial, poblado de obsesiones vitales y literarias. El magisterio de Canetti, su modo de respirar, revela la intencionalidad de una escritura que crece en el fulgor súbito del lenguaje, en la presencia dialogal de nombres propios, próximos y lejanos junto a otros, quizá siempre el mismo, nacidos de una articulación indeterminada: "Uno que para no pensar se pasa el día escribiendo". Un pensamiento que se dice "En los nudos de la lengua. En las pausas del corazón", no cayendo nunca en lo concluyente y cerrado, moviéndose por las grietas y los intersticios, donde repetirse y contradecirse en un reto prolongado. Jordi Doce anota todo tipo de estímulos, imágenes, citas, ideas, pensamientos, proyectos de escritura: una especie de incubadora poética, el paso que prepara el salto desde su seca y apasionada perspicacia. A pesar de su fragmentariedad, es un libro compacto y concentrado, con un ritmo de lectura nada azaroso.

Jordi Doce gusta de una cita de John Wain que dice que "la poesía es a la prosa lo que bailar es a caminar". Estos dos libros vienen a demostrarlo: uno es el camino y otro es el baile. Uno y otro se superponen, pues siguiendo las palabras del propio Doce al hilo de la cita de Wain: "Si caminar supone un acto de fe en el mundo, bailar supone un acto de fe en el baile. (...

) Y tal vez bailar no sea, al cabo, sino la expresión del deseo de congregar al mundo en torno de nosotros".

Jordi Doce. Gran angular. DVD. Barcelona, 2005. 105 páginas. 9 euros. Hormigas blancas. Bartleby. Madrid, 2005. 111 páginas. 10 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de agosto de 2005